Netanyahu revoca cierre y permite celebraciones en el Santo Sepulcro

Israel autorizó finalmente las ceremonias de Semana Santa en la basílica donde, según la tradición, murió Jesús.
Conoce la Basílica del Santo Sepulcro, en la Ciudad Vieja de Jerusalén

La reciente decisión del gobierno de Israel de prohibir la celebración del Domingo de Ramos en la Basílica del Santo Sepulcro desató una fuerte protesta internacional. Ante la presión, el primer ministro Benjamin Netanyahu dio marcha atrás y permitió que las ceremonias religiosas continuaran en ese sitio sagrado durante la Semana Santa.

Netanyahu explicó que el cierre había sido dictado por razones de seguridad, luego de que fragmentos de un misil iraní impactaran días atrás en el techo del templo, considerado el lugar más sagrado del cristianismo. El ataque también afectó zonas cercanas al Muro de los Lamentos y la Explanada de las Mezquitas.

Ariel Horovitz, historiador del Moriah Center, institución afiliada a la Universidad Hebrea de Jerusalén, condenó la agresión y recordó que Jerusalén “es una ciudad sagrada para las tres principales religiones monoteístas y debe ser respetada”.

El experto resaltó la relevancia histórica y arqueológica de la basílica, construida en el siglo XII sobre un lugar venerado desde los primeros tiempos del cristianismo. Según señaló, este complejo de capillas, túneles y estructuras antiguas “es una muy buena candidata para ser considerado el sitio real donde Jesús murió y fue sepultado”.

La Basílica del Santo Sepulcro, ubicada en el noroeste de la Ciudad Vieja de Jerusalén, está bajo custodia conjunta de las iglesias Ortodoxa Griega, Católica, Siria Jacobita, Copta, Etíope y Apostólica Armenia. En su interior se conserva lo que muchos creen fue tanto el sitio de la crucifixión como el de la sepultura de Jesús.

Diversos estudios respaldan esa creencia. Un equipo de arqueólogos griegos, dirigido por la doctora Antonia Moropoulou de la Universidad de Atenas, logró en 2016 levantar por breves horas la lápida milenaria del “Edículo”, el templete que cubre la tumba. Las muestras de cemento bajo el mármol databan del año 350, lo que coincide con los tiempos de la madre del emperador Constantino, Elena, quien viajó a Jerusalén para identificar los lugares santos.

Además, excavaciones recientes de arqueólogos italianos encontraron restos de vides y olivos precristianos bajo la basílica, lo que sugiere que en el lugar existió un huerto, tal como menciona el Evangelio de San Juan. También se hallaron tumbas excavadas en la roca y vestigios de una antigua cantera, posible referencia al Gólgota.

Aún así, algunas iglesias protestantes y evangélicas sostienen que la llamada Tumba del Jardín, a 600 metros al norte y descubierta en 1867, podría haber sido el verdadero lugar de la crucifixión y resurrección. Se trata de una tumba excavada en la roca, con espacio para la piedra rodante mencionada en las Escrituras, aunque las evidencias son limitadas.

“Lo importante —concluyó Horovitz— es recordar que Jerusalén entera es una Ciudad Santa que debe ser venerada y cuidada por todos, más allá de los debates sobre la ubicación exacta de los hechos”.

Compartir:

Facebook
WhatsApp
Threads
X

Deja un comentario

Lo siento, debes registrarte o iniciar sesión para publicar un comentario.
Ultimas Noticias
Categorías

Suscríbete a nuestro boletín informativo

Mantente informado con las noticias más relevantes de Puerto Rico y recibe nuestras actualizaciones directamente en tu correo.