El Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) cuestionó la destinación de $1,300 millones que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) asignó para rehabilitar represas de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). Durante la vista de revisión de la tarifa base, algunos comisionados plantearon que dichos fondos podrían utilizarse para reforzar el sistema de transmisión, distribución o generación.
El comisionado asociado Antonio Torres Miranda expresó que los $10,700 millones que FEMA otorgó a la AEE tras el huracán María fueron designados exclusivamente para electricidad, pero ahora se están considerando usos distintos. A la audiencia asistieron representantes de la AEE y de Genera PR.
El director de Hidroeléctricas de la AEE, Fernando Osorio, y el consultor William Sullivan defendieron el proyecto al señalar que la rehabilitación de represas como la del lago Guajataca —con un costo superior a $1,000 millones— es esencial para la seguridad ciudadana, ya que previene inundaciones graves. Recordaron que el huracán María provocó daños estructurales que casi forzaron el colapso de esa estructura, lo que obligó a evacuar a miles de residentes del noroeste.
En 2021, el NEPR ya había autorizado a la AEE a gestionar los fondos de FEMA junto al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos. Revertir esa decisión implicaría modificar su propio precedente. Sullivan estimó que las mejoras con impacto directo o indirecto en la generación ascienden a unos $432 millones, mientras que otros $700 millones se destinarían a medidas de mitigación, incluyendo los proyectos del lago Guajataca y la represa de Patillas.
Osorio destacó que, aunque la generación hidroeléctrica es mínima dentro de los planes de la AEE, sus embalses son vitales para el riego agrícola y el suministro de agua potable. Según dijo, la venta a la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) permite abastecer a la mitad de la población, incluyendo 350,000 personas dependientes del lago Guajataca. Actualmente, las hidroeléctricas generan entre 20 y 25 megavatios, a pesar de contar con capacidad nominal de 100 MW. Con los nuevos proyectos, se recuperarían unos 30 MW, menos del 1% de la demanda eléctrica.
El presidente del NEPR, Edison Avilés, advirtió que si los fondos no se usan en represas, podrían ponerse en riesgo vidas humanas, al igual que con deficiencias en transmisión o distribución. El exdirector ejecutivo de la AEE, Justo González, coincidió en que deben atenderse ambas áreas y sostuvo que existen otras fuentes potenciales de financiamiento para los embalses.
Durante la vista, el oficial examinador Scott Hempling criticó a la AEE por fijar tarifas de venta de agua a la AAA y agricultores sin la participación de la Oficina Independiente de Protección al Consumidor, tal como se exigió desde la revisión tarifaria de 2017. Este componente es parcialmente subsidiado por los clientes de energía.
Además, se discutió la ejecución de proyectos por parte de Genera PR. Los abogados de los acreedores cuestionaron su capacidad para realizar mejoras estimadas en $2,000 millones antes del año fiscal 2027-2028. El gerente de Fondos Federales, Jesús Cintrón, reconoció que varios proyectos de instalación de baterías con capacidad de 430 MW no cumplirán con los plazos originales; solo uno podría completarse dentro del cronograma. No obstante, el vicepresidente de Operaciones, Vladimir Scutt, afirmó que confían en su nuevo calendario de trabajo.




