El Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) aprobó este miércoles la segunda enmienda al contrato de la cogeneradora Energiza, negociada por la Autoridad para las Alianzas Público Privadas (AAPP). Los cambios revierten beneficios económicos previamente acordados entre las partes.
Inicialmente, la primera enmienda —que no llegó a ejecutarse— contemplaba aumentar la capacidad de generación de 478 a 560 megavatios (MW). Sin embargo, en la nueva versión aprobada, ese nivel se reduce a 525 MW tras descartarse las turbinas Mitsubishi planificadas originalmente. Según la resolución del NEPR, la modificación, que aún necesita la aprobación de la Junta de Supervisión Fiscal, sustituye ese diseño por tecnología de General Electric Vernova (GEV) debido a problemas de disponibilidad y costos.
La segunda enmienda también elimina el ahorro en el costo de compra del kilovatio hora (kWh) que se había pactado, el cual, según el director ejecutivo de la AAPP, Josué Colón, representaría economías estimadas en $300 millones durante el contrato de 30 años. Con la decisión actual, el precio de la energía vuelve a los términos del acuerdo original firmado en diciembre de 2024.
Pese a los ajustes, el NEPR concluyó que las modificaciones “son razonables y beneficiosas al sistema eléctrico y a los consumidores”. En su resolución, los cinco comisionados indicaron que el aumento en la capacidad garantizada contribuirá a mejorar la confiabilidad del sistema y reducir la necesidad de generación interina más costosa.
El documento señala que el 5 de diciembre la Oficina del Zar Energía, dirigida también por Colón, pidió al NEPR acelerar la aprobación ante limitaciones de tiempo reportadas por Energiza. La solicitud enfatizaba la urgencia de asegurar la reserva de una turbina GEV para cumplir con los estándares de eficiencia y confiabilidad. De no autorizarse rápidamente, advirtió el NEPR, el proyecto podría enfrentar un retraso de varios años y aumentos de costos significativos.
La planta Energiza, proyectada para construirse junto a la central San Juan, en el área del puerto capitalino, tenía previsto comenzar operaciones en 2028, una meta que ahora luce improbable debido a las renegociaciones del contrato.




