Una tortuga carey murió este sábado luego de resultar herida por las hélices de una embarcación en la bahía de San Juan, confirmó el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) a El Nuevo Día.
El secretario del DRNA, Waldemar Quiles Pérez, informó que el Cuerpo de Vigilantes halló al animal flotando cerca de la vegetación costera alrededor de la 1:00 p.m., mientras realizaban un patrullaje como parte del plan de seguridad implantado durante las Fiestas de la Calle San Sebastián.
“Cuando lo recuperan, el carey aún está vivo y notan un impacto de hélice en el casco. Se consultó con el personal científico, se subió a la lancha y, al llegar a la orilla, ya había muerto”, relató Quiles Pérez.
El funcionario indicó que se presume que la embarcación implicada se dirigía a las festividades, aunque la investigación continúa. “Aparenta ser una embarcación grande porque el golpe fue fuerte. Ciertamente, tenemos que esperar a la necropsia”, precisó.
Biólogos marinos del DRNA fueron asignados para realizar el examen al ejemplar y determinar la causa exacta de muerte. Quiles Pérez describió el caso como “muy triste”, y señaló que resulta inusual que el impacto, aparentemente en el casco, haya sido letal.
La tortuga carey, cuyo nombre científico es Eretmochelys imbricata, se distingue por su caparazón con escamas superpuestas y tonalidades en ámbar, rojo y marrón. Es una especie en peligro de extinción protegida por leyes locales e internacionales.
El DRNA aún no ha confirmado si esta es la primera muerte de una tortuga marina reportada en 2026. Durante el mismo fin de semana, el Cuerpo de Vigilantes expidió 22 boletos por infracciones marítimas, con multas que sumaron $7,300, como parte de su patrullaje preventivo en la bahía.
“Mientras mayor concentración de embarcaciones haya en el área, mayor es la probabilidad de que algunos nautas infrinjan las leyes marítimas que resguardamos”, explicó Quiles Pérez, quien también exhortó a los navegantes a cumplir con la Ley de Navegación y Seguridad Acuática (Ley 430-2000) y el Reglamento Número 6979.
“Sabemos que tenemos estos animales en el área del Caribe, que es una especie en peligro de extinción. Por favor, sean más cuidadosos”, pidió el secretario.




