Un migrante mexicano de 19 años, identificado como Royer Pérez Jiménez, murió en una cárcel del condado de Glades, Florida, bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, en inglés). Según la agencia, el joven habría muerto por un “presunto suicidio”, aunque la causa oficial sigue en investigación.
De acuerdo con The Associated Press, esta sería la muerte número 46 ocurrida bajo custodia del ICE desde el inicio de la administración del presidente Donald Trump en enero de 2025. Desde principios de 2026, trece inmigrantes han fallecido mientras estaban detenidos por esa agencia. Pérez Jiménez es el más joven hasta la fecha.
El ICE informó que el joven fue encontrado inconsciente a las 2:34 a. m. del lunes en el Centro de Detención del Condado de Glades, en Moore Haven, una instalación cerrada previamente durante la administración del presidente Joe Biden y reabierta bajo el actual gobierno. A pesar de los esfuerzos de reanimación, el personal médico lo declaró muerto a las 2:51 a. m.
El mexicano había sido arrestado el 22 de enero por agentes del sheriff del condado de Volusia, en el centro-este de Florida, acusado de suplantación de identidad y resistencia a un agente. Un mes después fue entregado al ICE. Sin embargo, la oficina del sheriff indicó que el nombre de Pérez Jiménez no aparece en sus registros a pesar de la solicitud de información presentada por AP.
La Oficina del Médico Forense del Distrito 21 no ha publicado el informe de autopsia, mientras que la fiscalía de Florida refirió cualquier pedido de información al Departamento de Seguridad Nacional y a la fiscalía general de Estados Unidos.
La muerte de Pérez Jiménez generó indignación entre organizaciones y defensores de inmigrantes. “El sistema de detención de inmigrantes priva a las personas de libertad, las aísla de sus seres queridos y las somete a condiciones pésimas”, denunció Carly Pérez Fernández, directora de comunicaciones de la coalición nacional Detention Watch Network.
Florida, estrechamente alineada con la administración Trump en materia migratoria, alberga algunos de los centros de detención más polémicos del país, como el South Florida Detention Facility, conocido como “Alligator Alcatraz”, y el Krome North Service Processing Center, donde se han reportado malas condiciones sanitarias y alimentarias.




