Un hombre de 51 años que fue baleado el sábado por agentes federales de inmigración en Minneapolis falleció, según consta en un expediente hospitalario obtenido por The Associated Press.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, informó que la persona fue atacada en medio de la operación migratoria emprendida por la administración del presidente Donald Trump. Los detalles sobre las circunstancias del tiroteo permanecen bajo investigación.
La portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Tricia McLaughlin, indicó que el hombre portaba un arma de fuego con dos cargadores y que la situación seguía “en desarrollo”.
El hecho ocurrió en un contexto de fuertes protestas diarias en las Ciudades Gemelas, tras la muerte de Renee Good, de 37 años, ocurrida el 7 de enero, cuando un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó contra su vehículo.
En redes sociales, Walz —de filiación demócrata— afirmó haber estado en contacto con la Casa Blanca luego del incidente. También instó al presidente Trump a detener lo que el DHS ha descrito como la operación de control migratorio más extensa en su historia.
La agencia federal distribuyó una imagen de la pistola que, según su versión, portaba el hombre baleado.
Tras conocerse el tiroteo, una multitud indignada se reunió en el lugar y lanzó insultos a los agentes federales, llamándolos “cobardes” y pidiéndoles que se retiraran. Uno de los agentes respondió con burla antes de marcharse, diciendo: “Boo hoo”. En otro momento, autoridades empujaron a un manifestante hacia un vehículo mientras lo detenían.
El hecho ocurrió apenas un día después de que miles de personas salieran a las calles, pese al intenso frío, para exigir el retiro de las fuerzas federales y el cese de las redadas migratorias.




