La gobernadora Jenniffer González convocó este jueves una reunión en La Fortaleza con la alta gerencia de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) y los alcaldes de la Región Metropolitana. El encuentro inició con una clara advertencia del alcalde de San Juan, Miguel Romero: “No vamos a darle ni un ápice a que fallen”.
Romero afirmó que el Municipio está disponible para colaborar, pero subrayó que no tolerará excusas ni falta de transparencia. “Ese período acabó. Lo que queremos son resultados concretos y que la situación del agua en San Juan sea cosa del pasado”, sentenció al llegar al Palacio Rojo, donde se desarrolló la reunión.
El cónclave se celebró luego de que la mandataria anunciara el nombramiento de José A. Rivera Ortiz como nuevo director ejecutivo de la Región Metropolitana y de Érika M. Maldonado Santiago como directora ejecutiva de la Región Norte. Las designaciones llegaron cinco meses después de la renuncia de Luis González Traverso.
Romero, quien ha sido uno de los principales críticos del manejo de la AAA, calificó en el pasado de “incompetente” al presidente ejecutivo de la corporación pública, Luis González Delgado. Aunque reconoció la amplia experiencia de Rivera Ortiz en la entidad, advirtió que esperará resultados antes de emitir juicio. “El proceso de aprendizaje ya pasó, la paciencia se acabó”, insistió.
El alcalde informó que su administración prepara una reclamación de gastos por más de $255,000 en nómina, generados al activar personal municipal para atender la falta de agua potable. “Me la pueden pagar o acreditar a la factura, pero yo no voy a hacerle el trabajo”, dijo.
A la reunión también asistieron los alcaldes de Bayamón, Ramón Luis Rivera Cruz; Loíza, Julia Nazario; Canóvanas, Lornna Soto; Guaynabo, Edward O’Neill; y Cataño, Julio Alicea; además de los legisladores Juan Oscar Morales, Eddie Charbonier, Víctor Parés, Jorge Navarro, Wanda del Valle y José “Cheíto” Hernández.
Romero reiteró su llamado a la AAA a salir a las comunidades y corregir las deficiencias operacionales que provocan la escasez en la capital. “El problema diario del suministro de agua se debe a la falta de ajustes operacionales. Espero que eso cambie dramáticamente desde ya”, expresó.
Antes de retirarse del encuentro, el alcalde advirtió que mantendrá una postura vigilante: “Venimos a colaborar, pero también a estar atentos; aquí no pueden pasar gato por liebre”.




