Ante los constantes reclamos de residentes del Viejo San Juan, el alcalde Miguel Romero informó que evalúa posibles enmiendas al Código de Orden Público para mejorar la atención de querellas relacionadas con ruido excesivo o voceteo.
“Estoy explorando cómo podemos enmendar el Código para hacerlo más efectivo en el sentido de que no tengamos que ir al lugar desde donde se genera la querella. Sí tiene que haber una querella, porque los negocios que operan con música, la inmensa mayoría tiene permiso”, explicó el alcalde.
Actualmente, el Artículo 2.201 del Código dispone que, cuando un vecino presenta una querella por ruido, la Policía debe acudir al sitio desde donde se percibe el sonido y medir con un sonómetro si supera los niveles permitidos. La propuesta eliminaría el requisito de visitar primero la residencia denunciante y permitiría a los agentes ir directamente al establecimiento señalado. “Esto va a pasar por la Asamblea Municipal y opinarán los comerciantes. No será una decisión unilateral. Pero si llego al negocio y está en violación, no tengo que ir a la casa del vecino”, añadió Romero.
El viernes en la noche, residentes del casco histórico se manifestaron contra el ruido y exigieron que se haga cumplir el Código de Orden Público, que también prohíbe la venta de bebidas alcohólicas después de las 2:00 a.m. los fines de semana. Durante la protesta, en la calle Norzagaray, se leyeron carteles con mensajes como “Estamos viviendo en descontrol” y “Hartos del ruido”.
Romero Lugo recordó que el 7 de octubre se reunió con vecinos para escuchar sus preocupaciones. Desde la aplicación del Código, la Policía Municipal ha emitido más de 400 denuncias por ruido innecesario solo en el casco histórico. El reglamento establece un límite de 65 decibeles entre las 7:00 a.m. y las 10:00 p.m., y de 55 decibeles el resto del tiempo, salvo en actividades especiales.
El alcalde también respondió a reclamos por cierres de calles y celebraciones que interrumpen el descanso de los residentes. “Todos los cierres de calle temporeros, porque se está reparando nuestro patrimonio histórico edificado, se notifican previamente. No hay cierres de un día para otro”, afirmó. Añadió que busca mantener un equilibrio entre la vida residencial y el dinamismo turístico y cultural. “Miren, yo vivo aquí al lado, veo mi casa desde aquí. Yo me mudé ahí y ya llevaba 40 años el Día Nacional de la Zalsa. Que no se elimine por las molestias del tránsito. El Viejo San Juan tiene sus inconvenientes, pero es una bendición vivir en la joya de la corona”, expresó.
Romero señaló que eventos como el Lola Challenge Weekend, que combina carreras de 5K, 10K y medio maratón, continuarán celebrándose en el área. “Queremos trabajar con el balance y soy muy sensible a eso”, concluyó el alcalde.




