Tras la renuncia del abogado Jesús Ramos Puca, la licenciada Mayra López Mulero confirmó que asumirá la defensa de Elvia Cabrera Rivera, imputada junto a su hija, Anthonieska Avilés Cabrera, por el asesinato de la menor Gabriela Nicole Pratts Rosario. Según trascendió, la salida de Ramos Puca se debió a alegados conflictos éticos.
El pasado 23 de octubre, el Tribunal de Aibonito encontró causa para juicio contra Cabrera. La jueza aclaró que, aunque el caso se originó en una pelea, no se reclasificará como asesinato atenuado, por lo que la acusada enfrentará juicio por asesinato en primer grado y violación a la Ley de Armas.
Durante la vista preliminar, el patólogo forense Javier Serrano, del Instituto de Ciencias Forenses, testificó que la joven de 16 años murió tras recibir 11 heridas punzantes, una de las cuales perforó el pulmón y el corazón, provocando un rápido desangramiento. El informe forense detalló lesiones en la cabeza, el pecho, el muslo, el glúteo y el brazo derecho de la víctima.
En el segundo día del proceso judicial, la defensa de Cabrera interrogó a Bethzaida Caratini, tía política de la víctima, quien declaró haber visto cuando Cabrera entregó un objeto punzante a su hija. La Fiscalía también presentó el testimonio de una de las hermanas de la menor imputada, quien relató cómo presenció el ataque y confirmó que Anthonieska apuñaló a la joven mientras esta yacía en el suelo.
Según los informes judiciales, los casos de madre e hija se verán por separado. La defensa de Avilés alegó no haber podido comunicarse con su representada tras ser declarada no procesable, mientras que el tribunal pautó la continuación del proceso contra Cabrera y una vista de prueba para Avilés el 28 de octubre.
Los hechos ocurrieron la medianoche del 11 de agosto en el desvío Roberto Colón, cuando una pelea entre jóvenes culminó en el ataque mortal a cuchillazos contra la menor. La jueza Valery Téllez Téllez encontró causa en todos los cargos e impuso una fianza de un millón de dólares para cada una de las acusadas.




