María Corina Machado, ingeniera, exdiputada, premio Nobel de la Paz y principal líder opositora de Venezuela, continúa su lucha desde la clandestinidad por una transición democrática en su país. Firme en su oposición al régimen de Nicolás Maduro, lanzó recientemente su ‘Manifiesto de Libertad’, donde plantea las bases para reconstruir Venezuela con un modelo de libre mercado, un Estado reducido y el retorno de los millones de venezolanos que emigraron durante la crisis.
En entrevista con EL TIEMPO, Machado afirmó que “la transición en Venezuela ya comenzó” y consideró que, tras casi tres décadas de lucha, el país está en el umbral de la libertad. Según dijo, el régimen de Maduro ha tenido múltiples oportunidades para negociar su salida, incluso con garantías de no ser encarcelado, pero ha preferido aferrarse al poder, lo que ha provocado una ola de represión.
Machado subrayó que la transición implicará reconstruir las instituciones destruidas por el régimen y restablecer la confianza entre los ciudadanos y el Estado. También señaló la necesidad de cooperar con Colombia y Estados Unidos para desmantelar las redes del crimen organizado —incluidas las del ‘Tren de Aragua’ y el ‘Cartel de los Soles’— que operan entre ambos países.
“A los colombianos les digo que, para que exista paz duradera en Colombia, tiene que haber democracia y libertad en Venezuela”, afirmó, destacando el papel que tendrá la cooperación binacional durante la transición. Agregó que, a pesar del respaldo actual de las fuerzas armadas al régimen, muchos militares ya se han negado a cumplir órdenes ilegales y se sumarán al proceso de cambio.
Sobre las primeras 100 horas de gobierno del presidente electo Edmundo González Urrutia, Machado adelantó que estarán dedicadas al control de instituciones, la seguridad del país y la recuperación del orden. “La primera hora será de celebración y agradecimiento”, dijo, confiando en que el espíritu ciudadano prevalecerá.
La dirigente aseguró sentirse honrada por el reconocimiento internacional recibido con el Premio Nobel de la Paz. “Este premio trasciende a Venezuela; es un homenaje a la democracia como instrumento indispensable para la libertad”, expresó.
Finalmente, confesó que lo primero que hará al salir de la clandestinidad será abrazar a la gente y reencontrarse con sus hijos. “Tengo absoluta confianza en los venezolanos. No ha habido una generación mejor preparada para transformar el país que la actual”, concluyó.




