Washington — El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio expresó confianza en las iniciativas de paz impulsadas por el presidente Donald Trump en los conflictos de Rusia-Ucrania y de Israel con Hamás. Durante una extensa conferencia de prensa, Rubio también defendió el incremento de la presión militar sobre Venezuela y la reforma de la asistencia exterior promovida por la administración.
En una rueda de más de dos horas, Rubio evitó hacer pronósticos sobre los resultados de estos procesos, pero afirmó que el gobierno trabaja para alcanzar un alto el fuego humanitario en Sudán antes de finalizar el año. El funcionario ha asumido además funciones de asesor de seguridad nacional y ha sido un firme defensor del enfoque de “Estados Unidos primero”.
Mientras se desarrollaban reuniones clave en Miami con representantes de Ucrania, el Reino Unido, Francia y Alemania, Rubio explicó que Washington intenta acercar posiciones entre Kiev y Moscú. Los encuentros, encabezados por el principal negociador ucraniano Rustem Umerov y los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, buscan actualizar la propuesta de paz de Trump. También se planifican conversaciones con Egipto, Turquía y Catar sobre el plan estadounidense para Gaza.
Rubio señaló que la creación de una “Junta de Paz” y una fuerza internacional de estabilización serían pasos esenciales para supervisar el territorio de Gaza tras dos años de guerra. Sobre un posible aporte estadounidense, respondió que aún se evalúan la financiación y las reglas de operación. “No se alcanzará un acuerdo si ambas partes no ceden algo”, enfatizó.
Respecto a Venezuela, Rubio defendió las operaciones militares contra embarcaciones acusadas de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico, señalando que la administración de Trump mantiene “opiniones jurídicas muy sólidas” sobre su legalidad. Añadió que “nada ha sucedido que requiera notificar o solicitar autorización del Congreso”. Aunque Trump no descartó una guerra con el país sudamericano, Rubio y el secretario de Defensa Pete Hegseth han reiterado que las misiones se dirigen contra “narcoterroristas”. Nicolás Maduro ha denunciado que el verdadero objetivo es derrocarlo.
El funcionario calificó al gobierno de Maduro como “ilegítimo” y acusó a Caracas de cooperar con Irán, Hezbolá y organizaciones criminales. Evitó responder si Estados Unidos busca un cambio de régimen para 2026.
Rubio también reconoció que otros intentos de pacificación respaldados por Trump enfrentan dificultades, con renovados combates entre Camboya y Tailandia, y entre Ruanda y la República Democrática del Congo. Sin embargo, afirmó que esos procesos permitieron establecer compromisos útiles para nuevos esfuerzos de mediación.
Desde que asumió la dirección del Departamento de Estado, Rubio ha acelerado la agenda de “Estados Unidos primero”, liderando el desmantelamiento de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y reduciendo el cuerpo diplomático. Critics sostienen que esas medidas han costado vidas, pero Rubio defendió la política al destacar acuerdos de cooperación sanitaria y asistencia ante desastres recientes. “Tenemos recursos limitados y debemos aplicarlos según nuestro interés nacional”, sostuvo.




