CIUDAD DEL VATICANO – El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, inició el jueves una visita al Vaticano con el objetivo de reparar los lazos diplomáticos tras las duras críticas del presidente Donald Trump al papa León XIV y a la postura de la Santa Sede sobre la guerra en Irán. Las declaraciones de Trump habían generado un choque público con el pontífice, quien lo acusó de tergiversar sus palabras y reiteró su mensaje de paz.
Rubio, católico practicante, tiene una audiencia programada con el papa y encuentros con el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, quien defendió a León XIV. “Atacarlo así o criticar lo que hace me parece un poco extraño, por decirlo suavemente”, señaló Parolin. Añadió que el Vaticano mantiene su disposición al diálogo con Washington porque “no podemos ignorar a Estados Unidos… sigue siendo un socio clave para la Santa Sede”.
El viernes, Rubio se reunirá también con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el ministro de Exteriores, Antonio Tajani, ambos críticos de la guerra en Irán. La visita llega en medio de la polémica entre Trump y León XIV, que comenzó cuando el presidente lo acusó en redes de ser “blando” ante el crimen y el terrorismo por sus llamados a la paz. León respondió que Dios no escucha a quienes promueven la guerra.
Trump elevó la tensión al publicar una imagen donde se comparaba con Jesucristo, lo que provocó nuevas críticas. El mandatario se negó a disculparse, asegurando que había malinterpretado la imagen. Rubio, por su parte, defendió que la postura del papa no apoya un Irán nuclear y subrayó que la Iglesia católica ha rechazado esas armas desde hace años. León XIV reafirmó su mensaje: “La misión de la Iglesia es predicar el Evangelio, predicar la paz. Si alguien quiere criticarme, que lo haga con la verdad”.
Analistas europeos, como Giampiero Gramaglia, opinan que la misión de Rubio busca tanto apaciguar las tensiones como proyectar su propio perfil político de cara a futuras elecciones. El sacerdote Antonio Spadaro, funcionario del Vaticano, sostuvo que la visita refleja el reconocimiento de Washington al peso moral del pontífice.
Además, Rubio abordará con la Santa Sede la creciente inquietud por Cuba, ante las amenazas del gobierno de Trump de una posible intervención militar tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en Venezuela. “Le dimos a Cuba seis millones de dólares en ayuda humanitaria, pero no nos dejan distribuirla. Lo hacemos a través de la Iglesia y nos gustaría hacer más”, expresó Rubio, hijo de inmigrantes cubanos.
La visita, interpretada como un intento de distensión y reposicionamiento político, marca un momento clave en las tensas relaciones entre Estados Unidos, el Vaticano y sus aliados europeos.



