La jueza presidenta del Tribunal Supremo, Maite Oronoz Rodríguez, advirtió que redistribuir entre los nueve jueces del máximo foro las funciones administrativas del Poder Judicial sería “impractiquísimo” y atentaría contra la eficiencia del sistema judicial. Según explicó, esta medida no solo plantea cuestionamientos constitucionales, sino que también podría crear una Rama Judicial más lenta e incapaz de responder con rapidez a situaciones imprevistas.
Oronoz Rodríguez argumentó que un esquema colegiado para la administración interna aumentaría el riesgo de choques entre los jueces, lo cual desviaría al Supremo de su función principal: resolver las controversias legales que afectan diariamente a miles de ciudadanos que acuden a los tribunales. La magistrada defendió que la actual estructura, bajo la dirección de la jueza presidenta, garantiza agilidad en la toma de decisiones y una respuesta más efectiva ante los retos que enfrenta el sistema judicial puertorriqueño.




