Comerío – En el centro de información turística del municipio, los llaman “misi” y “míster”, tal como durante sus años frente al salón de clases. Cuatro maestros retirados del sistema público entre 2010 y 2021 han optado por volver al trabajo, esta vez fuera del aula, con el objetivo de completar los créditos necesarios para recibir los beneficios del Seguro Social.
Con más de tres décadas dedicadas a la enseñanza, estos educadores disfrutan ahora de una nueva rutina en la que orientan visitantes, organizan materiales informativos y colaboran con proyectos comunitarios. Aunque su retiro ya era una realidad, decidieron hacer una pausa en esa etapa para garantizar su estabilidad económica y seguir aportando desde otra faceta al desarrollo de su pueblo.
“Todavía podemos dar mucho de nosotros”, expresaron con entusiasmo mientras cumplían con sus tareas diarias en el centro turístico. La experiencia pedagógica y el compromiso con su comunidad siguen siendo su carta de presentación, un reflejo de la vocación que los ha acompañado toda la vida.
El caso de estos maestros ejemplifica cómo muchos jubilados en Puerto Rico buscan alternativas laborales para fortalecer su seguridad económica, especialmente aquellos que no alcanzaron los créditos requeridos por el Seguro Social durante su carrera magisterial. Más allá del beneficio financiero, aseguran que su participación les brinda energía, propósito y la oportunidad de seguir «enseñando», aunque en un escenario distinto al escolar.




