El traslado de un transformador de aproximadamente 500,000 libras desde el puerto de San Juan hasta la subestación de LUMA Energy en Sabana Llana, Carolina, requerirá tres modificaciones en las vías públicas, incluyendo el cierre parcial de la avenida Roosevelt desde la noche del viernes hasta la madrugada del martes.
Durante una conferencia de prensa, el secretario del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP), Edwin González Montalvo, explicó que la ruta fue diseñada para evitar el uso de puentes con capacidad menor a 110,000 libras. “Este transformador, en su totalidad, pesa medio millón de libras, y con el arrastre y los equipos necesarios alcanza casi un millón. Es diez veces la carga de diseño”, enfatizó.
El megatransformador permitirá que la subestación reciba voltajes de 230 kilovoltios, el nivel más alto del sistema de transmisión eléctrica. Saldrá del puerto de San Juan el viernes en la noche por las carreteras PR-2, PR-22 y PR-28. En la avenida Roosevelt, a la altura del cuartel general de la Policía, se instalará un puente temporal, conocido como “jumper”, para proteger los trabajos del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE) en la canalización del río Piedras.
El cierre vehicular entre los kilómetros 2.9 y 3.1 de la Roosevelt iniciará a las 8:00 p.m. del viernes y se espera que finalice en o antes del martes a las 6:00 a.m., cuando se desmonte el puente temporal. En varios puntos, el transporte del transformador se hará en contravía para evitar puentes, entre ellos el cruce de las avenidas Barbosa y Piñero. Posteriormente, continuará por la 65 de Infantería hasta su destino.
Según LUMA, esta pieza es la más grande en la historia del sistema eléctrico de Puerto Rico y se moverá solo durante la noche para reducir el impacto sobre el tránsito. El vicepresidente de Programas Capitales de LUMA, Pedro Meléndez, informó que el transformador fue fabricado en Brasil por la empresa Hitachi y que todo el proceso de construcción, traslado e instalación costará $21 millones, financiados por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).
El nuevo equipo reemplazará un transformador que lleva fuera de servicio desde 2018 tras 45 años de operación. “La mayoría de las cargas ha estado fluyendo por otras líneas, afectando la estabilidad del sistema. Este proyecto aporta confiabilidad, seguridad y redundancia para el área metropolitana y el este”, afirmó Meléndez.
La instalación impactará directamente a 200,000 clientes, aunque los beneficios alcanzarán a unos 700,000 al aliviar la carga de otras líneas. LUMA planea además instalar unos 50 transformadores similares en distintas zonas de la red eléctrica, actualmente en construcción en México, Turquía y Brasil.




