LUMA Energy reconoció este miércoles que, en algunas ocasiones, miembros de su equipo interno de comunicaciones –cuyos salarios se pagan mediante los fondos recaudados por las facturas de los consumidores– realizan tareas orientadas a mejorar la imagen corporativa del consorcio, aun cuando dichas labores no responden a un propósito de interés público.
La admisión fue divulgada tras cuestionamientos sobre la función de estos empleados y la manera en que se utilizan los recursos económicos provenientes de fondos públicos. El personal señalado participa en la creación de contenido promocional y campañas de relaciones públicas que benefician directamente a la empresa privada que maneja la red eléctrica de Puerto Rico.
La declaración de LUMA Energy reaviva el debate sobre la transparencia y el uso adecuado de los fondos públicos en contratos de servicio, especialmente aquellos que involucran funciones esenciales para la ciudadanía, como la energía eléctrica.




