Representantes de LUMA Energy reconocieron este jueves que, como parte de su petición de revisión tarifaria, propusieron realizar ciertas mejoras capitales en la red eléctrica utilizando los ingresos provenientes de las facturas de los consumidores. Esto, a pesar de que algunos de esos proyectos podrían ser elegibles para financiamiento de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).
El vicepresidente de Programas Capitales de LUMA, Pedro Meléndez, explicó que las solicitudes responden a proyectos de alta urgencia que, según el consorcio, no deben esperar los procesos administrativos vinculados a la asignación de fondos federales. “Es muy difícil determinar al momento si los proyectos son elegibles para recibir fondos federales”, señaló, argumentando que la prioridad de LUMA es adelantar trabajos críticos aunque eso implique un aumento en la carga tarifaria a corto plazo.
Durante las vistas del Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR), el comisionado asociado Ferdinand Ramos Soegaard preguntó sobre la elegibilidad de las obras, a lo que Meléndez aclaró que la decisión final corresponde a FEMA. El oficial examinador del NEPR, Scott Hempling, expresó que los comisionados esperan que LUMA maximice la obtención de fondos federales para evitar costos adicionales a los consumidores. Hempling añadió que el ente regulador requerirá información sobre los criterios, estándares internos y mecanismos de rendición de cuentas de la empresa.
Meléndez detalló que LUMA utiliza una escala del 0 al 5 para determinar la urgencia de los proyectos, siendo 0 los de necesidad más crítica. En los casos clasificados con 0 o 1, el consorcio opta por adelantar su ejecución con fondos propios, con la posibilidad de solicitar reembolso posteriormente a FEMA.
En el contrainterrogatorio, el abogado de los acreedores de la Autoridad de Energía Eléctrica, Corey Brady, preguntó qué proporción de los proyectos LUMA pretende financiar primero con fondos propios antes de recurrir a FEMA, pero no obtuvo una respuesta concreta.
Desde el inicio de las vistas, los representantes de los bonistas han cuestionado la necesidad de varias de las mejoras propuestas. LUMA insiste en que el sistema de transmisión y distribución requiere una inversión de aproximadamente 21,000 millones de dólares en la próxima década, de los cuales FEMA cubriría solo la mitad. “Estamos trabajando hacia los 10,000 millones de inversión federal, de los cuales 90% se destinó a transmisión y distribución”, afirmó Meléndez, refiriéndose a los fondos aprobados por FEMA en 2020 tras los daños causados por el huracán María.
Las vistas continuarán el viernes, enfocadas en los gastos asociados a transmisión y distribución, y luego pasarán a discutir las inversiones necesarias en la flota de generación. LUMA ha propuesto un aumento de alrededor de 11 centavos por kilovatio hora en la tarifa base, lo que llevaría el costo residencial a unos 33 centavos por kWh si el NEPR aprueba el ajuste.




