Los Lakers de Los Ángeles develaron una estatua de Pat Riley en el centro de la ciudad, en reconocimiento al entrenador que dio forma a la legendaria era del Showtime. Riley, de 80 años, asistió a la ceremonia donde se presentó su figura de bronce de 2.43 metros, vestida con un elegante traje de Giorgio Armani. La escultura se encuentra en Star Plaza, entre las de Kareem Abdul-Jabbar y Magic Johnson, piezas esenciales de los cinco campeonatos que los Lakers conquistaron en la década de 1980.
Riley comenzó como asistente antes de guiar al equipo a cuatro títulos más, llevando a los Lakers a siete Finales de la NBA en nueve años como entrenador en jefe. “El tiempo ha pasado tan rápido. Me siento bendecido, estuve rodeado de grandeza”, expresó el homenajeado, quien hoy se desempeña como presidente del Heat de Miami. Aun así, subrayó que sus raíces en la NBA están en Los Ángeles, donde fue jugador, comentarista y entrenador, acumulando seis anillos con la franquicia angelina.
Durante la ceremonia, Kareem Abdul-Jabbar y Magic Johnson le rindieron tributo. Johnson le dijo: “Cuando dicen ‘Ciudad de campeones’, podemos verte como uno de los arquitectos de ese lema. Has hecho más por nosotros de lo que jamás podríamos agradecerte”. En el acto también estuvieron la gobernadora de los Lakers, Jeanie Buss; el exjugador Dwyane Wade; y el actor Michael Douglas, quien recordó con humor su obsesión por ver los juegos de los Lakers durante el rodaje de “La joya del Nilo”.
Buss lo describió como “un ángel guardián para la franquicia, la personificación de una era y un líder con estilo”. Entre los presentes estuvieron figuras icónicas como James Worthy, Jamaal Wilkes, Bob McAdoo, Byron Scott y Alonzo Mourning.
En la base de la estatua se grabó una frase que Riley atribuye a su padre: “Llegará un momento en que serás desafiado, y cuando llegue ese momento, debes plantar los pies. Debes mantenerte firme. Debes dejar claro un punto. Sobre quién eres, qué haces y de dónde vienes. Cuando llegue ese momento, hazlo”.
Riley recordó cómo comenzó su carrera con los Lakers tras ser cortado por Portland, su paso por el título de 1972 y su evolución como comentarista junto al legendario Chick Hearn. Finalmente, se convirtió en entrenador principal, liberando a Johnson y Abdul-Jabbar para desplegar el juego electrizante conocido como Showtime, con el que conquistaron los campeonatos de 1982, 1985, 1987 y 1988.
La estatua de Riley es la octava dedicada a figuras de los Lakers en Star Plaza, junto a las de Jerry West, Elgin Baylor, Kobe Bryant, Shaquille O’Neal —quien envió un mensaje en video— y Hearn. “Esa estatua está cargada con todos nosotros, los que hicimos juntos ese viaje mágico”, concluyó Riley emocionado.




