Teherán — Irán presentó un plan de diez puntos para negociar con Estados Unidos el fin de la guerra que ambos países mantienen, incluyendo compromisos claves como no fabricar armas nucleares, levantar todas las sanciones impuestas y establecer un fondo para compensar los daños sufridos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles un alto el fuego de dos semanas y la reapertura temporal del estrecho de Ormuz. Aseguró que las posibilidades de alcanzar un acuerdo de paz “definitivo” con Irán se encuentran en “una etapa muy avanzada”.
Las negociaciones se llevarán a cabo en Islamabad, capital de Pakistán, y se basarán en el plan iraní que retoma muchas de las demandas que Teherán había presentado antes del conflicto iniciado hace cuarenta días por Estados Unidos e Israel.
Estos son los diez puntos del plan presentado por la República Islámica:
1. Cese total de cualquier agresión contra Irán y los grupos de resistencia aliados.
2. Retirada de las fuerzas de combate estadounidenses de la región, prohibición de ataques desde bases militares contra Irán y abstención de nuevos despliegues ofensivos.
3. Tránsito limitado de buques por el estrecho de Ormuz durante dos semanas, bajo un protocolo de paso seguro supervisado por Irán.
4. Levantamiento de todas las sanciones primarias, secundarias y de las impuestas por la ONU contra Irán.
5. Creación de un fondo financiero para compensar los daños económicos y materiales sufridos por Irán.
6. Compromiso formal de Irán de no fabricar armas nucleares.
7. Reconocimiento de Estados Unidos del derecho de Irán a enriquecer uranio, con negociaciones sobre el nivel permitido de enriquecimiento.
8. Disposición de Irán a negociar acuerdos de paz bilaterales y multilaterales con países de la región conforme a sus intereses.
9. Aplicación del principio de no agresión a todos los actores que hayan participado en ataques contra los grupos de resistencia.
10. Finalización de todas las resoluciones de la Junta de Gobernadores del OIEA y del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobando los nuevos compromisos en una resolución oficial del organismo internacional.
Teherán considera que este plan representa una oportunidad para iniciar un proceso de paz duradero si Washington y sus aliados muestran voluntad política.




