Líderes de Emiratos Árabes Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania, Japón, Países Bajos, Italia y otros países condenaron este sábado la reciente escalada de violencia en el estrecho de Ormuz y exhortaron a Irán a reducir las tensiones.
En una declaración conjunta, los firmantes expresaron: “Condenamos en los términos más enérgicos los recientes ataques de Irán contra buques comerciales desarmados en el Golfo, los ataques contra infraestructuras civiles, incluidas instalaciones de petróleo y gas, y el cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de las fuerzas navales iraníes”.
El documento manifiesta “profunda preocupación” por el agravamiento del conflicto y reclama a Irán que detenga de inmediato sus amenazas, el uso de minas, los ataques con drones y misiles, y cualquier intento de bloquear el tránsito comercial. También le insta a cumplir con la Resolución 2817 del Consejo de Seguridad de la ONU.
Los países participantes recalcan la importancia de respetar el derecho internacional y la libertad de navegación. Asimismo, advierten que “los efectos de las acciones de Irán serán sufridos por personas en todas partes del mundo, especialmente por las más vulnerables”. Por ello, piden una “moratoria inmediata e integral de los ataques contra infraestructuras civiles, incluidas las instalaciones de petróleo y gas”.
Los firmantes se comprometieron a colaborar en los esfuerzos para garantizar el paso seguro por el estrecho y celebraron la decisión de la Agencia Internacional de Energía de liberar de forma coordinada reservas estratégicas de petróleo. “También tomaremos otras medidas para estabilizar los mercados energéticos, incluido el trabajo con ciertos países productores para aumentar la producción”, agrega la declaración.
El comunicado se dio a conocer el mismo día en que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos informaron haber debilitado la capacidad de Irán para “amenazar la libertad de navegación” tras atacar un arsenal subterráneo en la costa iraní.
Por su parte, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, señaló que el fin de la guerra en Oriente Medio depende del “cese inmediato de las agresiones” por parte de Estados Unidos e Israel y de que se garantice que no se repetirán en el futuro.




