El gobierno del Líbano pidió este martes al Vaticano protección para las comunidades cristianas ubicadas en las zonas fronterizas con Israel, después de que un sacerdote católico maronita muriera en un ataque israelí contra la aldea de Qlayaa, en el sur del país.
“Pedí a la Santa Sede que intervenga y medie para ayudar a preservar la presencia cristiana en esas aldeas, cuyos residentes han apoyado siempre al Estado libanés, sus instituciones militares internacionales y nunca han abandonado este compromiso”, expresó el ministro libanés de Exteriores, Yusef Rayyi, en un comunicado.
El pedido fue transmitido durante una conversación telefónica con el secretario vaticano para las Relaciones con los Estados, Paul Gallagher, quien aseguró que la Santa Sede realiza todos los contactos diplomáticos posibles para contener el conflicto y evitar nuevos desplazamientos.
La comunicación tuvo lugar un día después del fallecimiento del sacerdote Pierre al Rahi, de la parroquia de Qlayaa, alcanzado por un proyectil disparado por un tanque israelí. Sus exequias se celebrarán el miércoles en su comunidad, de mayoría cristiana.
En el sur del país, varias localidades cristianas como Marjayoun, Rmeish, Qlayaa y Alma al Shaab se han negado a acatar las órdenes de evacuación emitidas por Israel, que desde la semana pasada pide desalojar la franja comprendida entre la frontera de facto y el río Litani.
Los residentes de Qlayaa han decidido permanecer en sus hogares, según confirmaron vecinos a la agencia EFE. En cambio, Alma al Shaab inició una evacuación parcial, coordinada con la misión de paz de la ONU en el Líbano (FINUL).




