Washington – Leopoldo López, una de las figuras más conocidas de la oposición venezolana, expresó su esperanza de que la salida del depuesto presidente Nicolás Maduro conduzca a la “democratización total de Venezuela”. En entrevista con EFE, López destacó que el país atraviesa un momento de transición que no debe limitarse a la estabilidad económica.
“Hace 10 días estaba Nicolás Maduro en el poder proyectando una idea de permanencia y una estructura que representaba destrucción, violación de derechos humanos, presos y persecución. Hoy estamos en un escenario distinto”, afirmó desde Washington, donde participó como orador en la Lipset Lecture, una conferencia internacional sobre democracia.
El dirigente enfatizó que Venezuela no está aún en democracia, pero sí en el inicio de una transición que requerirá estabilización política y social. “Esperamos que este proceso culmine en la democratización total del país. El peligro está en que se busque solo una estabilidad económica sin construir el camino hacia la democracia, que corresponde a los venezolanos”, advirtió.
López rechazó las versiones que vinculan la intervención de Estados Unidos con un interés petrolero. Recordó que la industria venezolana del petróleo y el gas está actualmente atada a Rusia, Irán y China. “Siempre hemos planteado abrirla al capital privado, nacional e internacional, dentro de un marco de garantías y estado de derecho”, señaló.
El opositor subrayó que la estabilidad necesaria para inversiones de largo plazo no puede existir bajo lo que calificó como “la dictadura interina de Delcy Rodríguez”, presidenta encargada desde la captura de Maduro.
Sobre la situación interna, López describió un ambiente de “alegría contenida” por el inicio del cambio, aunque persisten la represión y la censura. “Hay casi 1,000 presos políticos y solo han liberado a unos 20”, dijo. Recalcó que la transformación deberá surgir mediante elecciones transparentes y con participación plena.
En cuanto al papel de la oposición, López resaltó la necesidad de que el liderazgo democrático, encabezado por Edmundo González y María Corina Machado, presente una ruta clara hacia la libertad. Consideró “clave” la reunión entre Machado y el presidente Trump en la Casa Blanca como una oportunidad para reafirmar el compromiso con la democracia.
López afirmó que su propósito sigue siendo regresar a Venezuela: “Queremos contribuir con este esfuerzo al que le hemos dedicado la vida. Nuestra mayor aspiración, compartida por millones, es volver a casa”.
Finalmente, sostuvo que lo ocurrido en Venezuela puede tener un impacto regional. “Las dictaduras no son para siempre. Creo que estamos al inicio de un proceso de cambio en el continente americano. Estados Unidos debe apostar por un hemisferio de democracia y libertad”, dijo, señalando también a Cuba y Nicaragua como parte de ese reto.




