La prohibición de acceso a organizaciones de bienestar animal al Paseo del Morro, donde se atiende a una gran colonia de gatos, junto con la alerta ambiental en Estados Unidos y la expansión de Popeye’s en Puerto Rico, figuran entre las historias más leídas del fin de semana.
Entre ellas destaca el conflicto entre el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE) y las entidades Save a Gato y Alley Cat Allies, que buscan un acceso restringido a la zona cerrada por un proyecto de restauración en el Viejo San Juan. Las organizaciones solicitaron al Tribunal Federal autorización limitada para continuar con el cuidado de los felinos durante los próximos 18 meses.
También fue ampliamente leída la noticia sobre la alerta de aire muy insalubre en Arizona, donde la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) y el sistema AirNow detectaron niveles críticos de contaminación por partículas PM2.5 en Nogales. Las autoridades exhortaron a la población a evitar actividades al aire libre ante el riesgo para la salud.
Otra historia destacada fue la apertura del restaurante número 29 de Popeye’s en Puerto Rico, el primero bajo su nuevo formato “Popeye’s ToGo”. El local, operado por Restaurant Holding Company (RHC), ofrece alternativas de compra rápidas como servi-carro, recogido en local y plataformas de entrega. El espacio cuenta con 1,190 pies cuadrados y emplea unas 30 personas.
En el ámbito internacional, cobró atención el caso de la empresaria tailandesa Jakkaphong “Anne” Jakrajutatip, copropietaria de Miss Universo, sobre quien pesa una orden de arresto. La Comisión de Bolsa de Valores de Tailandia (CBVT) anunció el congelamiento de sus cuentas y bienes mientras enfrenta acusaciones de fraude.
Finalmente, continuó el seguimiento a las gestiones judiciales de Save a Gato, que solicitó al Tribunal del Distrito de Columbia una moción de interdicto preliminar para poder mantener el programa de atrapar, esterilizar y devolver (TNR) a los gatos del Paseo del Morro. La entidad aceptaría condiciones específicas, como permitir solo a un representante entrar en horarios limitados y bajo supervisión del personal del proyecto de restauración.




