Nueva York – La NBA suspendió al armador boricua José Alvarado, de los Pelicans de Nueva Orleans, por dos partidos sin sueldo, luego de su participación en una pelea con el centro de los Suns de Phoenix, Mark Williams, durante el tercer cuarto del partido celebrado el sábado por la noche.
Williams, por su parte, fue sancionado con un juego. La liga anunció las medidas disciplinarias el domingo.
Debido a la suspensión, Alvarado se perderá el encuentro de los Pelicans ante los Knicks de Nueva York, programado para el lunes, y el partido del miércoles frente a los Bulls de Chicago. Williams, en tanto, no estará presente en el choque del lunes contra los Wizards de Washington.
El altercado ocurrió cuando Alvarado intentaba atravesar una pantalla de balón colocada por Williams para defender al tirador de los Suns, Collin Gillespie, quien había encestado sus primeros cinco triples del juego. Alvarado empujó a Williams y fue sancionado con falta. Acto seguido, Williams lo empujó por la espalda, lo que provocó un intercambio de palabras y posteriormente de golpes. Ambos jugadores se alcanzaron con la mano derecha antes de ser separados y expulsados.
Phoenix terminó imponiéndose 123-114, completando una barrida de dos partidos consecutivos ante Nueva Orleans.
Ninguno de los dos jugadores ofreció declaraciones tras el encuentro. El entrenador de los Suns, Jordan Ott, opinó que la pelea fue producto de la intensidad y el cansancio acumulado.
“Vi cómo comenzó y, de repente, todos se metieron. A veces pasa. Parece que la falta de descanso en la segunda noche de partidos consecutivos suele generar este tipo de cosas. Nos dejaron jugar más libremente esta vez, lo cual disfrutamos. Se enredaron, y ambos fueron expulsados”, expresó Ott.




