El secretario de Asuntos Públicos de La Fortaleza, Jean Peña Payano, sostuvo este martes que el proyecto Esencia, propuesto en Cabo Rojo, ha cumplido con los permisos requeridos hasta el momento y que, al tratarse de un terreno privado, continúa su proceso conforme a la ley.
“Ellos han ido cumpliendo, hasta el momento, con lo que se ha exigido respecto a esos reglamentos. Respecto a la discusión pública, se respetan las opiniones. Pero, si el proyecto sigue con los permisos y está todo en ley y orden, no entendemos que debe haber problemas con que el proyecto transcurra”, expresó Peña Payano en conferencia de prensa celebrada en La Fortaleza.
El pasado fin de semana, miles de personas marcharon desde El Escambrón hasta la Mansión Ejecutiva en protesta contra el megaproyecto hotelero y de vivienda. La manifestación fue convocada por la coalición Defiende a Cabo Rojo, que agrupa organizaciones comunitarias, científicas y culturales bajo el lema “Esta lucha es por la vida”.
En diciembre, la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe) aprobó la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto, aunque impuso condiciones que deberán cumplirse durante la fase de construcción.
“Al momento, lo que hay es una declaración de impacto ambiental. Faltan muchas más etapas. Estos proyectos en Puerto Rico han pasado anteriormente; han pasado otros grandes hoteles y hay que evaluarlos en su justa perspectiva”, añadió Peña Payano.
Por su parte, los portavoces del proyecto informaron por escrito a El Nuevo Día que el trámite de permisos “sigue su curso ordinario y aún no ha concluido”.
“A lo largo de este proceso, nos hemos mantenido firmemente comprometidos con la transparencia, el cumplimiento de las regulaciones y la atención a los comentarios de las agencias. Asimismo, respetamos y valoramos la opinión del público. Por ello, hemos mantenido un amplio diálogo con las comunidades aledañas, escuchando cuidadosamente sus preocupaciones y sugerencias, las cuales han contribuido a fortalecer el diseño del proyecto y su visión a largo plazo”, expresó Roberto Ruiz Vargas, de Three Rules Capital, empresa desarrolladora del proyecto.
“Estamos convencidos de que el desarrollo y la protección ambiental no tienen que ser conceptos mutuamente excluyentes. Un desarrollo responsable y sostenible puede coexistir con la naturaleza, protegiendo las áreas sensitivas y generando valor y oportunidades a largo plazo para la región”, concluyó Ruiz Vargas.




