Quito– La enviada especial de Estados Unidos para la iniciativa Escudo de las Américas, Kristi Noem, destacó en Ecuador el esfuerzo conjunto de ambos países para enfrentar la inmigración ilegal, desmantelar cárteles y organizaciones criminales, y reforzar la seguridad fronteriza.
Durante un acto en la sede de la Presidencia en Quito, Noem afirmó que las naciones que integran el Escudo de las Américas trabajarán para erradicar el terrorismo y proteger al hemisferio de influencias extranjeras. “Seguiremos trabajando con cada país para construir ese escudo que nos proteja de los peligros”, expresó, tras recibir la Orden Nacional al Mérito en grado de Gran Cruz de manos del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa. Los medios de comunicación no tuvieron acceso al acto.
La visita de Noem, exsecretaria de Seguridad Nacional, forma parte de una gira por países de la coalición Escudo de las Américas, que incluye a Honduras, El Salvador, Costa Rica, Panamá, Bolivia, Chile, Argentina, Paraguay, Trinidad y Tobago, Guyana y República Dominicana. La funcionaria señaló además que existe la posibilidad de fortalecer las relaciones económicas con los aliados más cercanos del hemisferio occidental.
Noboa, por su parte, subrayó la importancia de la cooperación internacional para afrontar desafíos comunes y reafirmó la confianza de su gobierno en el poder de las alianzas estratégicas. Según informó el gobierno, ambos países mantienen una estrecha colaboración contra el crimen organizado y el narcotráfico, tanto en aguas internacionales del océano Pacífico como en territorio continental.
El ministro del Interior, John Reimberg, informó que Ecuador está “trabajando de la mano con Estados Unidos” y detalló que equipos estadounidenses son usados para identificar objetivos criminales. Señaló que más de seis embarcaciones con droga han sido destruidas. Posteriormente, anunció la detención en Quito de un ciudadano sirio, identificado como M.H., señalado por Estados Unidos como miembro de Hezbolá y calificado como objetivo terrorista. Había sido arrestado en 2005 por liderar una red de narcotráfico, pero fue liberado en 2012.
Poco después, Reimberg reveló también la captura de un supuesto clérigo iraní, identificado como M.K., acusado de vincularse con socios comerciales del narcotráfico y grupos terroristas. Según las autoridades, el hombre era requerido internacionalmente por sus actividades ligadas al terrorismo, y Ecuador gestiona su deportación sin revelar el destino.
“El país no tolerará terroristas. Tendrán el tratamiento que merecen”, enfatizó Reimberg, quien además exhortó a los ecuatorianos a evitar colaborar con embarcaciones de narcotráfico ante una inminente ofensiva militar conjunta contra esas redes.
Como parte de la estrecha relación bilateral, el ministro destacó la apertura reciente de una oficina del FBI en Quito, donde trabajan cerca de medio centenar de policías ecuatorianos. Dijo que los acuerdos vigentes permiten el acceso a información para localizar y neutralizar objetivos dentro del país. Además, recordó que el presidente Donald Trump invitó recientemente a Noboa a sumarse formalmente a la iniciativa Escudo de las Américas.
Esta colaboración ha incluido operaciones militares en la Amazonía ecuatoriana para destruir instalaciones vinculadas a grupos delictivos, una acción respaldada con inteligencia proporcionada por Estados Unidos.




