Los Ángeles – El pelotero boricua Kike Hernández podría ser incluido nuevamente en la lista de lesionados de los Dodgers de Los Ángeles tras sufrir una distensión en el oblicuo izquierdo, apenas dos días después de su debut en la temporada.
El jugador de 34 años tuvo un arranque espectacular: conectó un jonrón en su primer turno y un doble en el segundo durante la victoria de 15-6 sobre los Colorado Rockies. No obstante, tuvo que abandonar el partido en la cuarta entrada por molestias.
“ No es algo que ponga fin a la temporada, así que hay motivos para tener esperanza”, expresó el mánager Dave Roberts. “Pero sí, es una lástima”.
Hernández regresó a la acción tras perderse los primeros 53 juegos del año debido a una cirugía en el codo izquierdo. Su regreso fue recibido con ovaciones de los fanáticos, al irse de 4-4 con dos dobles y un jonrón en los primeros dos encuentros.
El jugador confesó que sintió la molestia durante la práctica de bateo del lunes. “Me dio vergüenza porque ni siquiera ocurrió durante el partido”, comentó. “Pensé que era solo una rigidez. Nunca había hecho ejercicios para oblicuos, así que no sabía cómo se sentía”.
Pese al malestar, creyó que podría jugar y fue alineado como noveno bate. “El swing para el jonrón fue horrible. En mi siguiente turno no me sentí bien”, dijo. “Después de eso, entré en modo supervivencia”.
Durante el encuentro, Roberts lo animó desde el banquillo. “Sinceramente, no estaba muy concentrado, así que no recuerdo todo lo que me dijo”, admitió Hernández. “Me siento bastante desanimado ahora mismo. Ojalá tengamos buenas noticias mañana”.
El boricua explicó que al principio solo sintió dolor al hacer el swing, pero luego también al correr. “Cuando conecté el doble, supe que era hora de parar”, relató.
Su compañero Mookie Betts recordó un caso similar: él sufrió una distensión en el oblicuo derecho en abril y estuvo de baja 36 días. “Es una lástima”, dijo Betts. “Vimos que cuando regresó nos dio energía. Volverá”.




