Aibonito – La jueza Paola N. Morales Vélez, del Tribunal de Aibonito, se reservó el fallo sobre la moción de desestimación presentada por la defensa de Elvia Cabrera Rivera, acusada del asesinato de Gabriela Nicole Pratts Rosario. Las partes comparecieron a una vista argumentativa donde la jueza hizo múltiples preguntas y anunció que emitirá su determinación por escrito.
Cabrera Rivera enfrenta dos cargos desde el 23 de octubre de 2025: asesinato en primer grado, según el Artículo 93 del Código Penal, y uso de arma blanca, bajo el Artículo 6.06 de la Ley de Armas de Puerto Rico. Su defensa busca la desestimación o una nueva vista preliminar, alegando que el Estado violó su derecho constitucional procesal.
El licenciado Alberto C. Rivera Ramos, junto a las abogadas Mayra López Mulero y Yancarlos Maisonet, argumentó que la vista preliminar “se celebró en un vacío” y no se tomó en cuenta prueba exculpatoria, incluyendo una declaración de la hija de la acusada, Anthonieska Avilés Cabrera, quien también enfrenta cargos y dijo en un interrogatorio policial: “Mi madre y mi hermana no estaban involucradas”. Rivera Ramos añadió que mensajes de voz extraídos del celular de una menor identificada como M.D.A.R. también apoyarían la inocencia de su clienta.
El abogado sostuvo que el informe de extracción reveló la eliminación de dos chats entre testigos y calificó ese detalle como “negligencia investigativa”. Además, argumentó que ningún testigo del Ministerio Público demostró que Cabrera Rivera actuara junto a su hija y que una testigo inicialmente sospechosa podría haber declarado en su contra para evitar cargos.
Por su parte, el fiscal Orlando Velázquez, acompañado de la fiscal Silda Rubio, negó que el Estado haya ocultado evidencia. Aseguró que otro juez evaluó las pruebas y concluyó que no eran exculpatorias. Velázquez señaló que una testigo declaró bajo juramento que Cabrera Rivera entregó un objeto punzante a su hija antes del crimen, mientras Rubio afirmó que Cabrera sabía lo sucedido cuando su hija lloraba con las manos ensangrentadas. “Esta señora sabía lo que había pasado. Esto no es prueba exculpatoria, la inculpa”, sostuvo Rubio.
La fiscalía explicó además que los teléfonos involucrados llegaron con los chats borrados y que la defensa anterior no interrogó a los testigos sobre ello. Respecto a la declaración de Avilés Cabrera, los fiscales señalaron que “no aclara nada” y que la joven se ha negado a testificar, por lo que es una “testigo no disponible”.
El caso se remonta a la madrugada del 11 de agosto de 2025, cuando ocurrió una pelea cerca del casco urbano de Aibonito. Dos jóvenes de 16 años resultaron heridos con arma blanca; Gabriela Nicole Pratts Rosario falleció, mientras otro adolescente sobrevivió y es testigo de la fiscalía. Cabrera Rivera y su hija fueron acusadas por el Departamento de Justicia; la joven, de 17 años al momento de los hechos, será juzgada como adulta. Ambas permanecen bajo custodia al no prestar una fianza de un millón de dólares cada una.
El inicio del juicio contra Cabrera Rivera está pautado para el 13 de febrero, cuando comenzará la selección del jurado, que incluirá a unos 40 testigos citados.




