DENVER — Un juez federal desestimó el martes una demanda del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) contra la ciudad de Denver y el estado de Colorado, a los que se acusaba de interferir en la aplicación de las leyes federales de inmigración.
La acción legal alegaba que tanto el estado como su capital habían aprobado “leyes santuario” que violaban la Cláusula de Supremacía de la Constitución de Estados Unidos. En total, se cuestionaban cuatro leyes estatales y dos municipales que restringen el uso de recursos locales en tareas de inmigración y protegen los derechos y la información personal de los inmigrantes.
El juez de distrito Gordon P. Gallagher recordó que el Tribunal Supremo de Estados Unidos dictó en 1997 que el gobierno federal no puede obligar a las autoridades estatales a aplicar su legislación. Con base en ese precedente, accedió a la solicitud de Colorado y Denver de desestimar la demanda, y sostuvo que ambas jurisdicciones “tienen derecho a negarse a gastar sus recursos para aplicar un programa regulador federal”.
El DOJ no respondió de inmediato a las peticiones de comentarios tras el fallo.
El alcalde de Denver, Mike Johnston, celebró la decisión judicial y afirmó en un comunicado: “La sentencia de hoy deja claro que no se nos puede exigir que utilicemos recursos locales para hacer cumplir las políticas federales”.
El Departamento de Justicia ha presentado demandas similares contra políticas estatales y locales en lugares como Los Ángeles, Nueva York y Minnesota, argumentando que obstaculizan las leyes de inmigración. En 2025, un juez federal también desestimó una demanda contra las leyes santuario de Chicago.




