Tegucigalpa – El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, agradeció al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por indultarlo, en su primer mensaje público después de ser liberado de una prisión estadounidense.
Hernández había cumplido un año de una condena de 45 años por supuestamente colaborar con narcotraficantes para trasladar cientos de toneladas de cocaína hacia Estados Unidos a cambio de sobornos que impulsaron su carrera política.
El anuncio del indulto, realizado por Trump el viernes anterior a las elecciones nacionales de Honduras, sorprendió a muchos en el país. El mandatario estadounidense argumentó que Hernández había sido víctima de una persecución política e injusta.
“Lo dije al salir de mi casa, lo dije al ser condenado injustamente y lo volveré a decir ahora que tengo mi libertad. Soy inocente”, publicó Hernández en X. En otro mensaje añadió: “Usted cambió mi vida, señor, y nunca lo olvidaré”.
Durante un encuentro con periodistas a bordo del Air Force One, Trump aseguró que “los hondureños” le habían pedido indultar a Hernández y sostuvo que los fiscales estadounidenses “lo llamaron narcotraficante solo por ser presidente del país”. Añadió que, tras revisar los hechos, consideró que el caso era un montaje de la administración Biden.
Hernández fue liberado el lunes de la penitenciaría federal de Hazelton, en Virginia Occidental. Su esposa, Ana García, confirmó su liberación el martes y precisó que se encontraba en un lugar no revelado por motivos de seguridad.
García explicó que su esposo inició el proceso de solicitud de indulto meses atrás mediante una petición a la oficina correspondiente, y el 28 de octubre —día de su cumpleaños— envió una carta personal a Trump.
Poco antes de las elecciones en Honduras, el expresidente estadounidense también había expresado su apoyo al candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura. Según el recuento preliminar del miércoles, Asfura se encontraba apenas por debajo de Salvador Nasralla, del Partido Liberal, por menos del 1% de los votos.
Hernández ha insistido en su versión de que ha sido un aliado de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico, colaborando con autoridades norteamericanas durante tres administraciones. Fue arrestado en febrero de 2022 a petición del gobierno estadounidense, poco después de que Xiomara Castro asumiera la presidencia de Honduras.




