El árbitro puertorriqueño Jorge Vázquez recibió una noticia que le devolvió la tranquilidad: los resultados de su biopsia confirmaron que el tumor detectado en su columna vertebral es benigno. “Llegaron los resultados de la biopsia y son negativos a cáncer. Me tengo que operar para reconstruir la parte de la columna vertebral que está fracturada, pero no es cáncer”, expresó el juez deportivo en entrevista telefónica con El Nuevo Día.
Vázquez había anunciado en abril que dejaría de pitar en el Baloncesto Superior Nacional (BSN) tras descubrirle un tumor y una fractura en una vértebra lumbar. Los médicos determinaron que padece la enfermedad de Paget, un trastorno óseo crónico que degenera el hueso desde el interior y lo vuelve propenso a fracturas. Según le explicaron los especialistas, se trata de una condición poco común y posiblemente hereditaria.
“Bendito sea Dios y todas las personas que rezaron por mí y mi familia”, comentó con gratitud. El árbitro de 52 años explicó que el hueso afectado deberá ser reconstruido quirúrgicamente y que existen tres posibles tipos de intervención. “Eso no tiene cura. Hay fractura y hay que reparar. Me voy a reunir la semana que viene con los neurocirujanos para determinar qué tipo de cirugía me harán”, agregó.
Fueron tres meses de intensos estudios —biopsias, resonancias, tomografías y análisis de sangre— desde que se detectó el tumor. El alivio tras conocer los resultados fue tan grande que, según contó, “desde que llegué me acosté. Como que solté una carga. Estuve durmiendo como por 16 horas. El peso que me quité de encima fue grande”.
Vázquez, árbitro del BSN por más de tres décadas y exoficial internacional de la FIBA, pitó su último juego el pasado 5 de abril, poco después de cumplir 31 años en la liga. Aunque no sabe si volverá a las canchas, asegura que continuará batallando y encara esta etapa con la misma determinación con la que ha dirigido cientos de partidos. “La temporada continúa y vamos a la segunda mitad”, dijo con optimismo.




