El relevista Joe Jiménez, quien se perdió toda la temporada 2025 tras someterse a una cirugía de rodilla a finales de 2024, continúa su rehabilitación con la esperanza de regresar a las Grandes Ligas, aunque su futuro con los Braves de Atlanta en 2026 es incierto.
Jiménez lanzó por última vez en 2024 y, de acuerdo con reportes, fue operado nuevamente de la misma rodilla izquierda en noviembre pasado. Desde febrero, el dirigente de los Braves, Walt Weiss, había expresado dudas sobre la posibilidad de que el carolinense vuelva al montículo este año, calificando la lesión como “muy compleja”.
El puertorriqueño, egresado de la Puerto Rico Baseball Academy, no participó en los entrenamientos primaverales y comparte a través de sus redes sociales imágenes de su proceso de recuperación. En un video grabado antes de su cirugía, manifestó su confianza en poder regresar, aunque reconoció que podría estar casi dos años fuera del béisbol.
Sus últimas tres campañas, entre 2022 y 2024, fueron las mejores de su carrera. En 2024 registró 2.62 de efectividad, su cifra más baja, con 68.2 entradas lanzadas y 82 ponches. Sin embargo, la recaída ha puesto en pausa su ascenso. El contrato de tres años y $26 millones que firmó con Atlanta vence al concluir la temporada 2026.
Jiménez fue colocado en la lista de lesionados de 60 días, lo que le impedirá jugar al menos los dos primeros meses de la campaña, y los informes indican que incluso podría perder toda la temporada. Los pronósticos más favorables lo proyectan disponible después del Juego de Estrellas de julio.
Otros peloteros boricuas también inician 2026 lesionados. José Berríos, de los Blue Jays de Toronto, sufre una fractura por estrés en el codo derecho que lo llevó a la lista de inactivos de 15 días. En 2025 ya había sufrido inflamación en la misma zona, lo que le hizo perderse los playoffs. El lanzador terminó esa temporada con marca de 9-5 y efectividad de 4.17 en 31 apariciones.
Por su parte, Kike Hernández, de los Dodgers de Los Ángeles, estará fuera al menos hasta finales de mayo tras una cirugía en el codo izquierdo para reparar un músculo desgarrado. A pesar de la lesión, jugó buena parte de la campaña pasada, colaborando en el segundo campeonato consecutivo de los Dodgers. En 2025 bateó para .203 con 10 jonrones y 35 impulsadas, y en los playoffs destacó con su defensa y un promedio de .250 en 17 juegos.
De cara a la nueva temporada, la presencia de estas figuras boricuas en el diamante permanece en duda, mientras intentan superar lesiones que han puesto a prueba sus carreras.




