La gobernadora Jenniffer González respaldó este miércoles la enmienda que la Cámara de Representantes incluyó en su proyecto de ley para restringir el uso de escoltas a los exgobernantes. La modificación busca ampliar la prohibición a todos los funcionarios convictos por delitos, no solo a los exmandatarios en esa condición.
Durante el inicio de la sesión legislativa, tanto el Senado como la Cámara aprobaron medidas dirigidas a eliminar el privilegio de escoltas. Los representantes avalaron la versión enmendada del proyecto impulsado por González, mientras que el Senado aprobó tanto el proyecto de administración como la medida del senador Juan Oscar Morales, de alcance más amplio.
El proyecto de administración propone eliminar las escoltas a exgobernantes convictos por delitos graves o menos graves, así como a los candidatos a la gobernación o al cargo de comisionado residente. En cambio, la propuesta de Morales eliminaría el servicio de escoltas para todos los exmandatarios.
“Al final del camino, lo que debemos propender es quitar las escoltas. La Cámara le incluyó una enmienda muy buena al proyecto. El proyecto original dice que se eliminen las escoltas para los candidatos a la gobernación y a comisionado residente, y para los gobernadores que hayan cometido algún tipo de delito”, indicó González en una conferencia de prensa en Centro Médico. Añadió que la enmienda aprobada por unanimidad “quita las escoltas a cualquier funcionario que haya cometido delito”, lo cual, según dijo, “expande a cualquier evento futuro de cualquier persona que goce escolta”.
En diciembre, la Legislatura había aprobado por unanimidad el Proyecto del Senado 752, de Morales, pero González lo vetó, lo que generó un enfrentamiento público entre ambos. Tras el veto, la gobernadora presentó su propio proyecto, y Morales sometió ese mismo día una medida idéntica a la que había sido vetada.
Poco después, La Fortaleza anunció que se extendían los destaques en agencias de gobierno, con excepción de los asignados a la oficina del senador y al de su esposa, quien trabajaba en la Superintendencia del Capitolio. Morales interpretó esa decisión como represalias.
Preguntada sobre si avalaba el proyecto del Senado, González respondió: “No he visto lo que se aprobó, pero yo creo que ya la Cámara aprobó una medida, y me parece que el Senado también bajó la misma”, refiriéndose a su iniciativa legislativa.




