En su segundo Mensaje de Situación de Estado, la gobernadora Jenniffer González defendió su administración y destacó lo que describió como avances fiscales, pese a las dificultades para concretar varias de sus promesas de campaña y las tensiones dentro de su propio partido.
González resaltó el inicio del traspaso del proceso presupuestario al gobierno electo y el envío de los cheques de alivio contributivo “Cheque para ti”, que ascienden a $554 millones. “Algunos pensaban que no se iba a dar y ya hoy se está sintiendo en el bolsillo de nuestra gente”, dijo ante la Cámara de Representantes.
Sobre los logros financieros, enfatizó que por primera vez la Oficina de Gerencia y Presupuesto estableció objetivos presupuestarios sin que la Junta de Supervisión Fiscal interviniera directamente, y reconoció el informe de Moody’s que destacó mejoras en empleo, control fiscal y sistema eléctrico. Anunció, además, que el 7 de julio comenzará la primera fase del sistema ERP del gobierno.
La mandataria reiteró su apoyo a medidas como la reforma contributiva y pidió al Legislativo que apruebe su propuesta de reforma de permisos antes del 30 de junio. “Yo quiero firmar el Código de Planificación y Permisos este verano para ayudar a nuestros comerciantes a abrir sus negocios y promover la prosperidad económica”, expresó.
En su discurso, González abordó también la situación energética y el contrato de LUMA Energy, felicitando al zar de Energía, Josué Colón. Reconoció la crisis del agua potable, aunque insistió que “no se origina en esta administración”, y destacó la inversión proyectada de $7,540 millones en 351 proyectos de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados.
El tema del estatus político ocupó el cierre de su mensaje. González reafirmó su defensa de la estadidad y destacó que la lucha por la igualdad “no es política partidista, es política pública”. Entre aplausos, declaró: “Esto se logrará cuando Puerto Rico se convierta en estado de nuestra nación. ¡Puede ser el 51, 52 o 53!”.
El evento fue marcado por la tensión entre la gobernadora y el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, con quien mantiene diferencias públicas. Aunque ambos se saludaron brevemente, la disposición del podio evitó que compartieran cuadro durante las transmisiones.
En los alrededores del Capitolio, manifestantes protestaron contra medidas del gobierno y exigieron mejores condiciones laborales y ambientales, mientras empleados públicos y simpatizantes del Partido Nuevo Progresista celebraban frente a una tarima los logros de la administración.
El mensaje, de una hora y 40 minutos, transcurrió sin anuncios nuevos de política pública y sirvió como plataforma para que la gobernadora insistiera en su narrativa de cumplimiento: “Vengo a hablarles de resultados y de cómo estoy cumpliendo”.




