Nuevos documentos divulgados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos revelan que Jeffrey Epstein utilizó sus contactos con Thorbjørn Jagland, ex jefe del Comité Nobel noruego, para reforzar sus conexiones con líderes políticos y empresariales. Entre ellos figuran Richard Branson, Larry Summers, Bill Gates y Steve Bannon, aliado del presidente Donald Trump.
Jagland, quien dirigió el Comité Nobel de la Paz entre 2009 y 2015, aparece cientos de veces en los archivos de Epstein. Desde la publicación de esos documentos, el ex dirigente de 75 años enfrenta acusaciones por “corrupción agravada” en Noruega, según la policía económica Økokrim, que investiga si aceptó regalos, viajes o préstamos vinculados a su cargo. Las autoridades registraron su residencia en Oslo y otras propiedades en Risør y Rauland.
El bufete Elden, que representa a Jagland, afirmó que su cliente niega los señalamientos y ya fue interrogado por la policía. Aunque no hay pruebas de que Epstein haya intentado influir directamente en las decisiones del Nobel, los correos y mensajes revelan su insistencia en hospedar a Jagland en sus casas de Nueva York y París en la década de 2010.
Los intercambios incluían también conversaciones con figuras influyentes. En mensajes con Steve Bannon de 2018, Epstein bromeó sobre la cercanía de Jagland con el proceso del premio e insinuó su propio interés por el galardón. En un correo de 2013, invitó a Richard Branson a coincidir con Jagland durante una estadía. Ese mismo tipo de acercamientos se repitió con Kathy Ruemmler, ex asesora del presidente Barack Obama, y con Larry Summers, ex secretario del Tesoro estadounidense y expresidente de Harvard, a quienes mencionó la visita del “jefe del premio Nobel de la Paz”.
En otro intercambio de 2014, Epstein informó a Bill Gates sobre la reelección de Jagland al frente del Consejo de Europa. Gates respondió con ironía, preguntando si su posición en el comité del Nobel también estaba “en el aire”. Durante el mandato de Jagland, el comité otorgó el Nobel de la Paz a Barack Obama (2009) y a la Unión Europea (2012).
Jagland conoció a Epstein a través del diplomático noruego Terje Rød Larsen, figura clave en los Acuerdos de Paz de Oslo. Tanto Larsen como su esposa enfrentan también procesos por presuntos actos de corrupción vinculados al financista. Las revelaciones amplían la red de influencias que Epstein intentó tejer utilizando el prestigio del Nobel como carta de presentación ante la élite internacional.




