El equipo del vicepresidente JD Vance publicó y luego borró un mensaje en redes sociales sobre su visita a un monumento dedicado a los armenios asesinados por el Imperio Otomano a inicios del siglo XX. El post utilizaba la frase “genocidio armenio”, un término que el gobierno estadounidense históricamente ha evitado, salvo por una excepción durante la administración de Joe Biden. La Casa Blanca atribuyó el mensaje a un error del personal.
Vance visitó el Memorial del Genocidio Armenio, monumento nacional de Armenia que honra a las víctimas fallecidas bajo el dominio otomano durante la Primera Guerra Mundial. El primer post decía que la visita era “para honrar a las víctimas del genocidio armenio”. Luego fue sustituido por otra publicación con lo que escribió en el libro de visitas y un video en el que él y Usha Vance colocan flores.
Vance, el primer vicepresidente estadounidense en visitar Armenia, estuvo en el país como parte del seguimiento de la administración Trump a un acuerdo mediado por Estados Unidos para poner fin a un conflicto de décadas entre Armenia y Azerbaiyán.
El uso del término “genocidio” es especialmente delicado. En 1948, las Naciones Unidas lo definieron como actos cometidos con intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. No se cuestiona que cientos de miles de armenios, en su mayoría cristianos, murieron bajo órdenes del Comité de Unión y Progreso, que gobernaba Constantinopla. El Museo Conmemorativo del Holocausto de Estados Unidos estima entre 664,000 y 1.2 millones de muertes.
Estados Unidos evitó durante décadas utilizar la palabra “genocidio” por temor a afectar su relación con Turquía, un aliado clave. En 2021, el entonces presidente Joe Biden reconoció formalmente las matanzas como un “genocidio”, lo que provocó una fuerte reacción de Turquía.
Preguntado sobre si su visita implicaba un reconocimiento, Vance evitó usar el término y afirmó que acudió para “presentar mis respetos” a invitación del primer ministro Nikol Pashinyan. Destacó que era “algo muy terrible” ocurrido hace más de un siglo y culturalmente significativo para los armenios.
La Casa Blanca responsabilizó a un miembro del personal por el mensaje inicial. Es la segunda vez en una semana que atribuye a un asistente anónimo una controversia en redes sociales, luego de que el viernes pasado defendiera y luego eliminara un video racista compartido por Trump en Truth Social.
Aún no se sabe si habrá repercusiones diplomáticas. Vance intentó mantener el foco en su misión, afirmando: “Creo que el presidente ha logrado un gran acuerdo de paz. Creo que la administración lo está haciendo realidad”. Entretanto, persiste la inquietud política sobre cómo reaccionarán los armenio-estadounidenses ante este nuevo recordatorio de la renuencia estadounidense a usar la palabra “genocidio”.




