Dubái, Emiratos Árabes Unidos — Irán cerró su espacio aéreo a los vuelos comerciales durante varias horas en la madrugada del jueves sin ofrecer explicación alguna, en medio de una tensa situación con Estados Unidos tras la violenta represión de protestas en todo el país.
El cierre duró más de cuatro horas, según las directrices para pilotos emitidas por las autoridades iraníes. Irán, ubicado en una ruta clave entre Oriente y Occidente, obligó a las aerolíneas internacionales a rodear el país por el norte y el sur. Pasadas las siete de la mañana, algunos vuelos nacionales reanudaron su tránsito, lo que indicaba el levantamiento de la restricción. Sin embargo, la televisión estatal iraní aseguró al mediodía que “los cielos están recibiendo vuelos entrantes y salientes, y los aeropuertos prestan servicios”, sin reconocer que se hubiera decretado ningún cierre.
La medida recordó episodios recientes en los que Irán clausuró su espacio aéreo, como durante la guerra de 12 días contra Israel en junio y los intercambios de fuego por el conflicto en Gaza. Aunque no se reportaron hostilidades esta vez, la decisión tuvo repercusión inmediata en la aviación global.
Según la web SafeAirspace, “varias aerolíneas ya han reducido o suspendido servicios, y la mayoría evita el espacio aéreo iraní”. El portal advirtió que la situación podría reflejar una mayor actividad militar o de defensa aérea, con el riesgo de confundir vuelos civiles.
Los antecedentes aumentan la preocupación: en 2020, las defensas antiaéreas iraníes derribaron por error el vuelo PS752 de Ukraine International Airlines, causando la muerte de las 176 personas a bordo. Teherán negó inicialmente el ataque antes de reconocerlo días después.
El cierre coincidió con órdenes de evacuación para parte del personal de una base militar estadounidense en Catar, y con una directriz de la embajada de Estados Unidos en Kuwait de detener temporalmente las visitas a las bases militares en ese país.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas convocó una reunión de emergencia para este jueves por la tarde a solicitud de Washington.
Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó declaraciones ambiguas sobre posibles acciones contra Irán. El mandatario comentó que había sido informado sobre la suspensión de ejecuciones en el país, pero no ofreció detalles. Horas antes había prometido a los manifestantes iraníes que “la ayuda está en camino”.
En respuesta, el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, llamó a reducir la tensión y exhortó a Washington a buscar una salida negociada. En entrevista con Fox News, declaró: “Entre la guerra y la diplomacia, la diplomacia es un mejor camino… la diplomacia es mucho mejor que la guerra”.
La aparente distensión se produjo luego de que el jefe del poder judicial iraní exigiera castigos rápidos para los miles de detenidos durante las protestas. Activistas advirtieron que las ejecuciones podrían comenzar pronto. La represión ya ha dejado al menos 2,615 muertos, según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, una cifra superior a la de cualquier otra ola de manifestaciones en décadas y que evoca los disturbios de la Revolución Islámica de 1979.
Esta nota fue traducida del inglés y revisada por un editor antes de su publicación.




