El Comando de la Fuerza Naval de la Guardia Revolucionaria (IRGC, por sus siglas en inglés) anunció este domingo en una declaración en X que el estrecho de Ormuz “nunca volverá a ser lo que era, especialmente para Estados Unidos e Israel”.
Según el IRGC, su Fuerza Naval “está ultimando los preparativos operativos del plan anunciado por las autoridades iraníes para el nuevo orden en el Golfo Pérsico”. La advertencia se produce luego de las más recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien había amenazado con atacar infraestructuras iraníes el próximo martes, una vez vencido el ultimátum que dio a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz o enfrentar “el infierno”.
“Si no hacen algo antes del martes por la noche, no tendrán ninguna central eléctrica y no les quedará ningún puente en pie”, afirmó Trump en una entrevista con The Wall Street Journal.
En respuesta, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, aseguró que “en caso de que se ataque la infraestructura de Irán, reaccionaríamos de la misma manera”.
El cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial, ha sido una de las consecuencias de la guerra en Oriente Medio, iniciada el pasado 28 de febrero tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La agencia de noticias Fars, vinculada al IRGC, informó este domingo que 15 navíos cruzaron el estrecho con permiso de Irán en las últimas 24 horas. Sin embargo, el tráfico marítimo se ha reducido un 90 % en comparación con los niveles previos al inicio del conflicto.
Días antes, una comisión parlamentaria iraní aprobó el borrador de un proyecto de ley para imponer tasas a los buques que atraviesen el estrecho. Según medios iraníes, la propuesta contempla el cobro en moneda nacional, la prohibición de tránsito para embarcaciones de Estados Unidos e Israel y restricciones para países que participen en sanciones unilaterales contra Irán.




