Teherán — Las Fuerzas Armadas de Irán advirtieron este domingo que cerrarán “completamente” el estrecho de Ormuz y destruirán los intereses económicos de Estados Unidos en la región si Washington lleva a cabo ataques contra sus centrales eléctricas.
“El estrecho de Ormuz será cerrado completamente y no se reabrirá hasta que nuestras centrales eléctricas destruidas sean reconstruidas”, declaró Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, entidad que coordina a las Fuerzas Armadas iraníes.
Zolfagari añadió que, en caso de una ofensiva estadounidense, Teherán ejecutará “medidas punitivas inmediatas”, incluida la clausura total de esta estratégica vía marítima, además de ataques contra infraestructuras energéticas y tecnológicas en Israel, empresas con capital estadounidense en la región y centrales eléctricas de países que alberguen bases militares de Estados Unidos.
“Todo está preparado para una gran yihad con el objetivo de destruir completamente todos los intereses económicos de Estados Unidos en la región”, afirmó el portavoz.
Las declaraciones fueron una respuesta directa al ultimátum del presidente estadounidense, Donald Trump, quien dio a Irán un plazo de 48 horas para reabrir “totalmente” el estrecho de Ormuz o, de lo contrario, atenerse a un ataque contra sus centrales eléctricas.
Zolfagari insistió en que Irán no provocó el conflicto y no iniciará agresiones contra infraestructuras energéticas, pero advirtió que responderá “sin límites” si sus instalaciones son atacadas.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, también amenazó con destruir infraestructuras vitales, energéticas y petroleras en toda la región si se concretan las advertencias de Washington.
La crisis ha convertido al estrecho de Ormuz en el epicentro de la tensión global, interrumpiendo una de las rutas energéticas más importantes del mundo y elevando el precio del petróleo. El barril de Brent para entrega en mayo alcanzó los $112.91, su nivel más alto desde julio de 2022.
Por su parte, el representante permanente de Irán ante la Organización Marítima Internacional (OMI) y embajador en Londres, Ali Musavi, aseguró que el estrecho permanece abierto a la navegación internacional “excepto para los enemigos”, bajo condiciones de seguridad establecidas por Teherán.
Musavi explicó que el paso de embarcaciones por la zona es posible siempre que exista coordinación con las autoridades iraníes para aplicar las medidas de protección requeridas. Agregó que la crisis actual en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz se debe a la “agresión” de Estados Unidos e Israel contra Irán, y subrayó que Teherán está dispuesto a colaborar con la OMI y con otros países “para mejorar la seguridad marítima y proteger a los marinos”.




