El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán anunció que aceptó un alto al fuego de dos semanas propuesto por Estados Unidos, pocos minutos antes de que venciera el plazo establecido por Donald Trump. El comunicado manifestó que las negociaciones con Washington comenzarán el viernes en Islamabad.
En su declaración, Irán advirtió que la decisión “no significa el fin de la guerra” y que responderá “con toda su fuerza” ante cualquier error del enemigo. El gobierno de Trump, por su parte, informó que moderará sus amenazas de intensificar los ataques contra Irán, incluso sobre puentes, plantas eléctricas y otros objetivos civiles, siempre y cuando Teherán cumpla con el alto al fuego y reabra el estrecho de Ormuz.
El presidente estadounidense había elevado la tensión el martes al afirmar que “toda una civilización morirá esta noche” si Irán no aceptaba el acuerdo. Sus declaraciones fueron duramente criticadas por demócratas, algunos de sus antiguos simpatizantes republicanos y el primer papa estadounidense.
Uno de los puntos de debate sigue siendo la exigencia iraní de que Estados Unidos retire sus fuerzas de combate de todas las bases de la región, sin especificar qué unidades incluiría esa retirada. Washington mantiene desde hace décadas una red de bases en el Golfo Pérsico que garantiza la seguridad energética de los países árabes.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní anunció que, durante las dos semanas de tregua, se permitirá el paso de barcos por el estrecho de Ormuz bajo supervisión militar iraní. Por ahí transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial en tiempos de paz.
Irán presentó un plan de paz de 10 puntos que contempla un “paso regulado” por el estrecho y un eventual alivio total de las sanciones, algo que supondría un cambio significativo en las tensiones entre ambos países, vigentes desde 1979.
Trump señaló en redes sociales que la decisión de retrasar la ampliación de los ataques fue influenciada por conversaciones con el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, y el general Asim Munir, jefe del ejército de Pakistán. Sharif había pedido tanto a Trump como a Irán una pausa de dos semanas para permitir el avance de la diplomacia.
El presidente agregó que Irán ha puesto sobre la mesa “una base viable sobre la que negociar” y que las partes disponen de dos semanas para “finalizar y consumar el Acuerdo”.
Entretanto, el portavoz militar iraní Ebrahim Zolfaghari advirtió que su país continuará atacando infraestructuras de Estados Unidos e Israel, con el objetivo de privarles de petróleo y gas “durante muchos años”.
Desde la Casa Blanca, la portavoz Anna Kelly defendió al mandatario: “El Presidente siempre estará del lado de los civiles inocentes mientras aniquila a los terroristas responsables de amenazar a nuestro país y al mundo entero con un arma nuclear. Se puede evitar una mayor destrucción si el régimen comprende la gravedad de este momento y llega a un acuerdo con Estados Unidos”.




