Funcionarios de Estados Unidos detectaron esta semana varios drones no identificados sobrevolando Fort McNair, la base militar en Washington donde residen el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth. El incidente provocó preocupación entre las autoridades, que incluso consideraron la posibilidad de trasladar a ambos funcionarios.
Según informó The Washington Post, las Fuerzas Armadas estadounidenses investigan si los avistamientos podrían estar relacionados con posibles amenazas contra el país, especialmente en la capital, tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Estos acontecimientos han elevado el nivel de alerta de seguridad nacional.
El periódico detalló que los drones fueron detectados en una sola noche, lo que llevó a reforzar las medidas de protección en la zona y convocar una reunión de emergencia en la Casa Blanca para analizar la situación. Sin embargo, finalmente se decidió no mover a los funcionarios que viven en la instalación.
“Estamos al tanto de los avistamientos de drones reportados cerca de Fort McNair y sus alrededores. Estamos colaborando con las fuerzas del orden y otras agencias para monitorear e investigar dichos avistamientos”, indicó un portavoz de la base en una declaración enviada al canal Fox.
A raíz del incremento de tensiones internacionales, el Departamento de Estado ordenó el martes a todas las misiones diplomáticas estadounidenses en el mundo realizar de inmediato evaluaciones de seguridad ante el creciente riesgo vinculado a la guerra con Irán.




