Cuatro ambulancias pertenecientes a una organización benéfica judía en Londres fueron incendiadas la madrugada del lunes, en un hecho que la Policía Metropolitana investiga como un posible delito de odio antisemita. Aunque no se reportaron heridos, las explosiones causadas por botellas a presión dañaron ventanas de edificios cercanos y obligaron a evacuar viviendas como medida de precaución.
El incidente ocurrió en Golders Green, un barrio del norte de Londres con una amplia población judía. Los vehículos pertenecían a Hatzola Northwest, una organización de voluntarios que ofrece servicios de emergencia médica. Según informó el cuerpo de bomberos de Londres, los cuatro vehículos quedaron completamente destruidos por el fuego.
Imágenes de cámaras de seguridad mostraban a tres personas vestidas de negro y con capuchas acercándose a una de las ambulancias antes de que el vehículo se incendiara. La policía señaló que busca a tres sospechosos, aunque aún no se han realizado arrestos.
El primer ministro británico, Keir Starmer, condenó el hecho y lo calificó de “espantoso ataque antisemita”. Añadió que “el antisemitismo no tiene cabida en nuestra sociedad” y llamó a la unidad. También expresaron repudio la arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, quien catalogó el atentado como “un acto de odio e intimidación”, y el gran rabino Ephraim Mirvis, quien lo describió como un “asalto repugnante”.
Organizaciones comunitarias como Shomrim tildaron el ataque en la red social X de “profundamente preocupante”, subrayando que se trató de una agresión contra un servicio vital para la comunidad judía. Líderes locales, como el concejal conservador Peter Zinkin, expresaron “angustia e ira” por el suceso y criticaron al gobierno laborista de Starmer por no frenar un aumento en los discursos antijudíos durante manifestaciones propalestinas.
Según el Community Security Trust, los incidentes antisemitas denunciados en el Reino Unido se dispararon a 3,700 en 2025, frente a 1,662 en 2022. El repunte coincide con el conflicto entre Israel y Hamás iniciado tras el ataque del 7 de octubre de 2023. En meses recientes, la comunidad judía británica ha enfrentado múltiples agresiones, incluyendo un ataque frente a una sinagoga en Manchester durante Yom Kippur en octubre de 2025, que dejó dos muertos.
El atentado en Golders Green aumenta la sensación de vulnerabilidad entre los judíos británicos y ha despertado llamados a reforzar la seguridad y a condenar de manera firme toda forma de antisemitismo.




