RÍO DE JANEIRO – Una fuerte discusión entre parlamentarios brasileños degeneró en golpes y gritos este jueves, luego de que una comisión del Senado aprobara levantar el secreto bancario y fiscal de Fábio Luís Lula da Silva, hijo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La comisión mixta que investiga posibles desvíos en la Seguridad Social aprobó examinar las cuentas del hijo mayor del mandatario, pero la decisión enfureció a los legisladores oficialistas. Varios de ellos se acercaron a la mesa principal para protestar por la votación, lo que provocó un tumulto con empujones, insultos y enfrentamientos físicos. La sesión debió ser suspendida por unos minutos.
Los senadores oficialistas cuestionaron el procedimiento de la votación y alegaron errores en el conteo, aunque el presidente de la comisión, el senador Carlos Viana, negó esas acusaciones.
El nombre de Fábio Luís Lula da Silva fue mencionado por un testigo en una investigación sobre un escándalo de corrupción relacionado con desvíos en la Seguridad Social. No obstante, hasta el momento no existe ninguna imputación formal en su contra.
En diciembre pasado, la oposición había solicitado que el hijo del presidente fuera citado a declarar ante la comisión, propuesta que fue rechazada al no existir pruebas que justificaran la medida.
Sin embargo, este año la Policía Federal incautó mensajes intercambiados entre Antônio Carlos Camilo Antunes —identificado como supuesto líder de la organización acusada de desviar recursos— y una empresaria allegada a ‘Lulinha’, apodo del hijo del presidente. Según el diputado Alfredo Gaspar, instructor de la comisión, esas comunicaciones sugieren que Fábio Luís Lula da Silva habría actuado como “socio oculto” en operaciones relacionadas con pagos realizados por Antunes a esa empresaria, quien también es objeto de investigación.
En una entrevista reciente con el portal UOL, el presidente Lula comentó que, al conocer las menciones al nombre de su hijo, lo llamó al Palacio presidencial y le advirtió que asumiera las consecuencias si algo incorrecto salía a la luz, y que si era inocente, debía defenderse.
Pese a la tensión política, la investigación apenas comienza y no se ha determinado si existen pruebas suficientes para presentar cargos en este caso.




