Bayamón – Desde mayo, cuando perdió su empleo, Alicia Avilés forma parte de los 1.2 millones de personas que reciben ayuda del Programa de Asistencia Nutricional (PAN) en Puerto Rico. Para ella, como para tantas familias, ese beneficio ha sido clave para garantizar los alimentos en su hogar.
Sin embargo, la continuidad del programa está en riesgo ante la posible paralización del desembolso de fondos federales en las próximas dos semanas. La incertidumbre mantiene en vilo a miles de beneficiarios, especialmente a quienes dependen exclusivamente de esta ayuda para cubrir sus necesidades básicas.
Autoridades locales y organizaciones comunitarias han expresado preocupación por el impacto social y económico que supondría una suspensión temporal. Mientras tanto, los participantes del PAN, como Avilés, esperan con angustia alguna confirmación que les devuelva la seguridad sobre su sustento diario.




