Christian Serrano Rosario, imputado de asesinar a su hijo de 5 años en la víspera del Día de Reyes en Caguas, permanece aislado del resto de la población correccional tras ser ingresado en el Complejo Correccional de Bayamón.
El secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR), Francisco Quiñones Rivera, confirmó que el hombre de 32 años está siendo evaluado física y mentalmente. “Toda persona que entra al sistema tiene que ser evaluada en todos los aspectos y esta no va a ser la excepción”, expresó el funcionario en entrevista televisiva. Añadió que las medidas a seguir dependerán de las recomendaciones médicas, para garantizar que el imputado pueda presentarse cabalmente ante el tribunal.
Quiñones Rivera, quien también fue juez, evitó ofrecer más detalles sobre el caso para no infringir la ley federal de derechos de los pacientes.
Serrano Rosario se encuentra sumariado desde el domingo, luego de que la Fiscalía de Caguas presentara cargos por asesinato en primer grado, según el Artículo 93(a) del Código Penal, y por violación al Artículo 6.06 de la Ley de Armas. La jueza Irmarie Colón Massó halló causa probable en ambos cargos y le impuso una fianza de $850,000 por cada uno, para un total de $1.7 millones. Al no poder prestarla, fue enviado a prisión.
La secretaria de Justicia, Lourdes Gómez Torres, lamentó la tragedia y expresó su solidaridad con la familia del menor. “El Departamento de Justicia procesará este caso con el máximo rigor que dispone la ley y reafirmamos que, bajo esta administración, no existe espacio alguno para la violencia contra nuestra niñez”, sostuvo en declaraciones escritas.
El asesinato del niño se reportó en el sector El Tamarindo del barrio Tomás de Castro II, en Caguas. La madre del menor llamó al Sistema de Emergencias 9-1-1 tras llegar a la residencia y encontrar al niño herido de arma blanca. Serrano Rosario abandonó el lugar en un vehículo, pero fue arrestado poco después por agentes de la Unidad Motorizada de Caguas, cerca de una farmacia Walgreens, tras una breve persecución. El arma blanca presuntamente utilizada y el vehículo del imputado fueron ocupados para análisis forense.
Durante su traslado el martes, Serrano Rosario declaró frente a la prensa: “El diablo estaba dentro de mí. Fue el diablo”, y asintió cuando se le preguntó si creía que su hijo estaba poseído.
La vista preliminar fue señalada para el 13 de enero. Hasta el martes, Serrano Rosario no contaba con representación legal.




