Gran jurado acusa a dos hombres en Puerto Rico por explotación infantil

Ambos enfrentan cargos federales por presuntos delitos sexuales y posesión de material de explotación infantil.
José Antonio Maestre Rivera, de 37 años y residente de Carolina; y Gilberto Fontánez Alvarado, de 67 y de Bayamón, fueron señalados formalmente por las autoridades federales

Un gran jurado federal acusó formalmente a dos hombres en casos separados por delitos relacionados con explotación infantil, informó la Oficina de Prensa de la Fiscalía federal en San Juan.

Según la primera acusación, José Antonio Maestre Rivera, de 27 años y residente de Carolina, fue imputado el 3 de diciembre por cinco cargos: explotación sexual infantil, coerción y seducción de un menor, transporte de una menor con intención de participar en actividades sexuales, recepción de material de explotación infantil y transferencia de material obsceno a un menor.

Las autoridades indicaron que, entre abril y octubre de 2025, Maestre Rivera presuntamente utilizó dispositivos electrónicos y redes sociales para persuadir y seducir a una menor de 14 años, además de producir, recibir y compartir material de explotación infantil. También habría transportado a la menor con conocimiento de que participaría en actividades sexuales. Según el comunicado, “el sospechoso inició deliberadamente contacto con un menor a través de perfiles públicos en redes sociales y luego rápidamente cambió a mensajes directos privados para facilitar sus actos delictivos”. De ser hallado culpable, enfrenta una pena mínima de 15 años y una máxima de cadena perpetua.

En un caso separado, Gilberto Fontánez Alvarado, de 67 años y residente de Bayamón, fue acusado el 4 de diciembre por dos cargos de transporte y posesión de material de explotación infantil. De acuerdo con la acusación, entre agosto de 2012 y noviembre de 2025, Fontánez Alvarado supuestamente utilizó dispositivos electrónicos para poseer y acceder a imágenes de material de explotación infantil, incluyendo fotografías de un menor de 12 años.

La investigación reveló evidencia “inquietante” de una colección de imágenes ilícitas que reflejan “la naturaleza calculada y a largo plazo de este comportamiento depredador”. Si resulta culpable, podría recibir una condena mínima de cinco años y máxima de 20 años de prisión.

La fiscal Emelina M. Agrait-Barreto, de la Unidad de Explotación Infantil e Inmigración, estará a cargo del procesamiento de ambos casos.

Compartir:

Facebook
WhatsApp
Threads
X
Ultimas Noticias
Categorías

Suscríbete a nuestro boletín informativo

Mantente informado con las noticias más relevantes de Puerto Rico y recibe nuestras actualizaciones directamente en tu correo.