El gobierno de Estados Unidos aprobó el plan de transición que establece la salida del síndico (TPFA, por sus siglas en inglés) en el Departamento de Educación de Puerto Rico, con lo que se fija una fecha para el fin de la supervisión federal sobre el manejo de fondos en la agencia.
De acuerdo con el calendario oficial, el síndico concluirá sus funciones el 20 de noviembre de 2026, según anunciaron la gobernadora Jenniffer González Colón y el secretario de Educación, Eliezer Ramos Parés, mediante un comunicado.
El TPFA ha estado a cargo de la supervisión de los fondos federales desde 2021 y ha representado un costo de alrededor de $150 millones al gobierno local, dinero que no ha llegado directamente a las aulas. González Colón destacó que la aprobación del plan permitirá una salida ordenada y escalonada del síndico, sin afectar los logros alcanzados.
La mandataria señaló que el fin de esta figura implicará un ahorro estimado de $32 millones anuales, fondos que se destinarán a fortalecer servicios y programas educativos. “Estamos haciendo historia. Este logro marca un hito significativo en el Departamento de Educación y es un reconocimiento al trabajo íntegro y al compromiso real que tenemos con nuestro sistema y nuestros estudiantes”, expresó la gobernadora.
Agregó que el objetivo es culminar la transición para que, a partir de 2027, la agencia opere sin la supervisión federal, garantizando un manejo ágil y seguro de los recursos.
Por su parte, Ramos Parés indicó que la aprobación del Departamento de Educación federal refleja la confianza en la implementación del Comprehensive Corrective Action Plan (CCAP) y en la capacidad institucional para ejecutar una transición basada en evidencia. “El plan de transición establece un enfoque escalonado que nos permite asumir progresivamente las funciones fiscales críticas, garantizando el cumplimiento de los requisitos federales y la continuidad operativa del sistema”, afirmó.
El funcionario añadió que este avance responde a un compromiso asumido por la administración de González Colón, que ya rinde frutos al devolver la confianza en las operaciones del Departamento.
Uno de los elementos clave para la aprobación del plan fue la creación de la nueva Oficina de Cumplimiento, responsable de asumir funciones previamente en manos del TPFA y de fortalecer los controles internos, la supervisión fiscal y la transparencia. Esta oficina manejará los requerimientos de la Oficina del Inspector General (OIG), la Contraloría, la Single Audit y otras entidades fiscalizadoras.
Según el comunicado oficial, la decisión del gobierno federal valida el progreso del Departamento de Educación local y consolida su capacidad para mantener prácticas administrativas sólidas, con miras a una mayor autonomía y eficiencia en beneficio de los estudiantes y las comunidades escolares de Puerto Rico.




