La Generación Z, que incluye a quienes nacieron entre 1997 y 2012, está consumiendo notablemente menos alcohol que las generaciones anteriores, un hecho destacado en la reciente edición de The Bars Show en el Centro de Convenciones de Miramar.
La Generación Z y el consumo de alcohol
Segun datos de la firma Gallup, los jóvenes de entre 14 y 29 años en los Estados Unidos están consumiendo alrededor de un 20% menos alcohol per cápita que los millennials y los baby boomers. Estos datos se presentaron en el foro «Código Z: Una generación que no bebe en la capital mundial del ron, Puerto Rico». Curiosamente, más de la mitad de las personas mayores de 21 años en ese mercado nunca ha probado bebidas alcohólicas. Durante el evento no se proporcionaron estadísticas específicas sobre Puerto Rico.
Johannes Bornemisza, director general de GALLO para Latinoamérica y el Caribe, quien participó en el panel, atribuyó la disminución en el consumo de alcohol a la inflación y el alto costo de vida. Sin embargo, también reconoció que los jóvenes están más conscientes de su salud. Según Gallup, un 53% de los adultos estadounidenses ahora consideran que el consumo moderado de alcohol es perjudicial, en comparación con solo un 28% en 2015.
Estrategias ante los cambios demográficos
El economista Gustavo Vélez ofreció su perspectiva, sugiriendo que los cambios demográficos en Puerto Rico son una razón para la disminución en el consumo de alcohol, mencionando la caída en la población joven como un factor clave. «Hemos perdido más de medio millón de personas en los últimos seis años en Puerto Rico», afirmó Vélez. También enfatizó la importancia de buscar mercados en Estados Unidos, donde reside un gran número de puertorriqueños.
Vélez propuso adaptar las estrategias de mercado para responder a estos cambios demográficos, a pesar de la apertura de más de 1,000 nuevos restaurantes desde 2020. Esta «revolución gastronómica» en Puerto Rico plantea la pregunta de hasta qué punto es sostenible este crecimiento, en un contexto de estancamiento poblacional y una juventud que bebe menos.
Por otro lado, Bornemisza opinó que no se trata de sustituir una generación por otra, sino de atraer a la Generación Z. Afirmó que esta generación es desafiante y motiva a las empresas a superarse.
Rafael Meléndez, ejecutivo sénior de Circana, sugirió que con la menor demanda local, es vital comenzar a exportar a Estados Unidos. Citó el ejemplo de empresas como Don Q, que han tenido éxito en mercados como Florida, Texas, Nueva York y California.
Oportunidades de crecimiento y adaptación
Adrianna Mestres, gerente de Alimentos y Bebidas del Centro de Convenciones de Puerto Rico, destacó la oportunidad de crecimiento aprovechando los eventos internacionales en la isla. Según ella, los visitantes extranjeros suelen optar por productos locales, ofreciendo una ventaja para las marcas puertorriqueñas que puedan impulsar el orgullo patrio y la cultura local.
En consenso, los panelistas acordaron que para adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo, las industrias de bares y restaurantes deben recibir mayor apoyo. Algunas de las estrategias incluyen diversificar marcas, establecer comunicaciones directas entre distribuidores y comerciantes e invertir en bebidas con menor contenido de alcohol para atraer a la juventud.
En el último año, las bebidas alcohólicas en Estados Unidos solo crecieron un 2.4%, mientras que las no alcohólicas lo hicieron en un 6.2%. La proporción del gasto total en bebidas alcohólicas disminuyó del 49% en 2020 al 45% estimado para 2025. «Es importante comprender que el valor no implica precios bajos», comentó Bornemisza. «La Generación Z valora experiencias más que productos, por lo que están dispuestos a pagar más por marcas premium».
Fuente: El Nuevo Día
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