Tras las recientes aprobaciones del Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) para la asignación de fondos federales destinados a convertir unidades en las centrales de Palo Seco y San Juan, Genera PR intensificó los esfuerzos para gasificar el resto de las plantas de generación del país. Este proceso se desarrolla mientras su empresa matriz, New Fortress Energy (NFE), atraviesa una reestructuración financiera que podría impactar las operaciones de la subsidiaria.
La conversión a gas natural de las instalaciones de producción eléctrica busca reducir emisiones y mejorar la eficiencia del sistema, según las directrices establecidas por las agencias regulatorias. En paralelo, Genera PR trabaja con el gobierno de Puerto Rico para asegurar el financiamiento y los permisos requeridos, en un contexto donde el futuro administrativo de la compañía sigue bajo análisis debido a los cambios corporativos de NFE.
Estas iniciativas forman parte de la agenda energética que persigue transformar las operaciones de generación en la isla, con el reto de mantener la estabilidad del servicio mientras se implementa la transición hacia fuentes más limpias.




