Frustración tras el tiroteo en la Universidad de Brown por fallas en la seguridad

Estudiantes y residentes reclaman explicaciones ante la lenta investigación y la falta de cámaras en el campus.
Las autoridades dijeron que una persona de interés detenida sería puesta en libertad sin cargos

El tiroteo ocurrido en el campus de la Universidad de Brown durante la temporada de exámenes dejó un saldo de dos estudiantes muertos y nueve heridos, generando alarma y cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad de la institución. El agresor, que ingresó a una sala de conferencias llena de personas, aún no ha sido identificado. Las autoridades informaron que una persona de interés fue liberada sin cargos, dejando a los investigadores con pocas pistas y un vídeo de vigilancia limitado.

La falta de grabaciones en el edificio Barus and Holley, sede de la escuela de ingeniería donde ocurrió el ataque, ha sido centro de críticas. El fiscal general de Rhode Island, Peter Neronha, reconoció que la estructura es antigua y no contaba con las cámaras necesarias. Ante ello, oficiales y agentes del FBI pidieron a los vecinos colaborar con cualquier evidencia audiovisual. El FBI ofreció una recompensa de $50,000 por información que conduzca a la identificación del tirador.

“Pedimos paciencia mientras seguimos cada pista para ofrecer respuestas a las víctimas y sus familias”, expresó Ted Docks, agente especial del FBI en Boston, quien calificó la investigación como “un trabajo minucioso”. Kristy dosReis, portavoz de la Policía de Providence, insistió en que el caso sigue activo, pese a la falta de avances iniciales.

Entre los estudiantes, la indignación ha ido en aumento. “El hecho de que estemos en un estado de vigilancia y que no se haya usado adecuadamente es profundamente frustrante”, lamentó Li Ding, alumna y bailarina asociada a Brown, quien además respaldó una petición que exige mayor seguridad en el campus. “Los estudiantes están haciendo un trabajo más eficaz que la policía cuidándose entre sí”, añadió.

Expertos en seguridad aseguran que las universidades suelen estar en desventaja ante situaciones de violencia armada. Terrance Gainer, ex funcionario policial y ex sargento de armas del Senado de Estados Unidos, señaló que estos cuerpos son a menudo subfinanciados y carecen de preparación. “No les gusta la presencia policial visible ni las armas en el campus. El reto es su relación con las fuerzas locales”, sostuvo.

En Providence, el sistema de alertas también fue objeto de críticas. Desde marzo, el municipio sustituyó una aplicación móvil por un sistema web que exige registro previo. Esto causó que muchos residentes no recibieran avisos durante el tiroteo. “No recibí absolutamente nada”, contó Emely Vallee, madre residente a una milla de la universidad, quien se enteró por mensajes de amigos.

El alcalde Brett Smiley explicó que el nuevo sistema continúa activo y operativo, pero varios vecinos aseguran que no fueron notificados. Como testigo del caos, Hailey Souza relató que, minutos después de terminar su turno en una tienda cercana, vio a un joven herido en la acera y a la multitud huyendo. “Todo el mundo empezó a correr y a gritar”, dijo. Souza, quien conocía a una de las víctimas, afirmó no haber recibido alerta alguna. La comunidad universitaria sigue exigiendo medidas concretas para evitar otra tragedia similar.

Compartir:

Facebook
WhatsApp
Threads
X
Ultimas Noticias
Categorías

Suscríbete a nuestro boletín informativo

Mantente informado con las noticias más relevantes de Puerto Rico y recibe nuestras actualizaciones directamente en tu correo.